viernes, 22 de octubre de 2010

DIVAGACIONES URBANAS (desde Berlín): ESOS TONTOS VILLENEROS



Esos tontos Villeneros… esa frase tan denigrante es la que he tenido que escuchar en determinados círculos técnicos como jornadas sobre Ferrocarril o sobre Urbanismo, provenientes de prestigiosos catedráticos e ingenieros de las ramas correspondientes, conocedores muy bien ellos de la realidad Alicantina y Villenense. Pero para ser justos, esos calificativos tan despectivos eran realizados desde la tribuna con un tono cariñoso, y con el objetivo de advertir y prevenir, sabidos de la presencia de Villeneros en la sala. Y para ser sinceros y autocríticos, una frase que bien nos tenemos merecida.


Y en que se justificaban estos ponentes para decir tal blasfemia: En el gordo. El premio gordo de la lotería que Villena había recibido al ser designada para ser parada de la nueva línea de AVE y ser sede de una las 8 Plataformas Logísticas que la Generalitat Valenciana planea construir con la intención de convertir la comunidad en la puerta sur de las mercancías en Europa. Premio que viene más bien por la gran situación geográfico-estratégica de Villena, que por las demandas enérgicas de la sociedad Villenense, las cuales no quisiera infravalorar.
Y no saben hasta que punto estos dos entes se conforman como la gran oportunidad para la ciudad de Villena desde hace 152 años, cuando se produjo la llegada del ferrocarril a nuestra ciudad. Y no saben hasta que punto me irrita y me enoja el saborear como vamos a perder esta oportunidad histórica como perdimos otras como la integración del ferrocarril con la llegada de los tramos del AVE.



¿Por qué esta es la gran oportunidad? Porque la Alta Velocidad Ferroviaria (AVF), así como la Plataforma Logística, pueden traer consigo una serie de impactos socio-económicos bestiales, unidos a tantos otros, que conformar la gran oportunidad para cambiar nuestro modelo productivo, un modelo productivo obsoleto e incompetitivo en esta economía global, que arroja datos negativos de desempleo mes tras mes en nuestra ciudad, al modelo que nos hará salir de esta crisis y que colocará nuestra economía nacional a la par de el resto de países desarrollados: la economía creativa de las personas, es decir, la economía de la investigación, del desarrollo y de la innovación, que unidas a la logística, la energía, al turismo, y la industria tradicional actualizada al nuevo escenario; posibilitaran la salida de Villena de ese letargo crónico que todo Villenero percibe.
¿Y por qué vamos a perder esta oportunidad? Porque la mera instalación de la AVF no trae consigo estos impactos por generación espontánea, y menos por la situación difícil de la estación respecto a la ciudad y las características propias de Villena. Los impactos llegan después de que la ciudad y la región de esa estación realicen una serie de estrategias y ejecuten una serie de actuaciones que articulen y posibiliten la llegada de los impactos positivos, así como amortigüen los negativos. Villena actualmente, a falta de menos de dos años para la llegada del AVE no ha empezado hacer los deberes y no parece que empiece a hacerlo a corto plazo. Algo que nos sitúa muy lejos de competidores en nuestra situación y que llevan años trabajando en el tema. Algo que nos llevará a perder la posibilidad de un programa de máximos y nos abocará a recoger las migajas de lo que podría haber sido un gran banquete.

¿Qué debemos hacer para empezar hacer las cosas bien? Aplicar el Know-How, es decir, aplicar la experiencia y los conocimientos de otras regiones que se han encontrado con esta oportunidad antes que nosotros.
Lo primero de todo, debemos creer y creérnoslo, que Villena va a tener estación de Alta Velocidad en el 2012, y vamos a tener el amor propio suficiente para conseguir nuestros objetivos. El ayuntamiento y la ciudadanía deben ir a una, conformando un ente que vaya aprendiendo, motivándose y exigiendo resultados a las otras administraciones superiores.
Aprendiendo y motivándose a través de Jornadas y foros técnicos, conferencias, exposiciones, publicación de libros y estudios, etc... . De la redacción de una vez por todas del Plan de Dinamizacion de la AVF, que marque las directrices y estrategias a seguir, así como nos ilumine con una solución definitiva de la integración del ferrocarril convencional en un nuevo marco en el que la Estación y el Parque Logístico se conforman como nuevas piezas de un puzzle junto la pieza llamada Villena.
Ya es hora del inicio del nuevo PGOU, que sustituya al actual desfasado y atemporal, que nos trace la relación entre estos dos nuevos entes y Villena, guiando el crecimiento futuro y reformando la ciudad consolidada siguiendo las directrices del Plan de Dinamizacion.
Debemos marcarnos una hoja de ruta a corto, medio y largo plazo, e ir cumpliendo objetivos decididamente.
Y para finalizar, solicitar a la Generalitat Valenciana plazos para la construcción de la Plataforma Logística, así como exigir a esta y al gobierno central la participación e impulso en todas las actuaciones para la dinamizacion, ya sean económicas, burocráticas-administrativas, sociales o de otra índole.



Cuando uno esta lejos de casa, los sentimientos de amor-odio hacía la tierra se intensifican, te apercibes de los deficits y carencias de nuestra sociedad, así de nuestros tesoros y virtudes, llegando a ver y sentir tu hogar con una mirada diferente. Actualmente, a 2000 km de casa, me enfado y me entristezco leyendo las noticias sobre Villena, ya que según mi humilde opinión hablan de asuntos y sucesos que deberían parecernos superfluos, ya que lo que debería aparecer en los titulares es la lucha de una sociedad por sacar a flote esa gran ciudad latente y dormida. La lucha por volver a confiar en nosotros mismos y nuestras capacidades como pueblo, un pueblo que va aprovechar la gran oportunidad brindada y no la va a tirar a la basura como hiciera en tiempos pasados. Así un día de estos tendré la oportunidad de escuchar con orgullo en algún foro técnico el ejemplo de Villena a la hora de hacer las cosas bien.

jueves, 26 de agosto de 2010

Crisis de sistema y crisis de valores (Art. de opinión de José Manuel Vidal García)

La crisis que asola España no es una crisis del sistema capitalista, como se ha dicho. Es una crisis de ética. Yo no sé mucho de política, pero sí sé algo de ética. La ética es no cobrar tres pesetas por algo que vale una. Es hacer un contrato razonable a un trabajador por el razonable trabajo desempeñado. Sin necesidad de que nadie tenga que exigir el cumplimiento de unos derechos que ya de por sí se poseen.

Si yo tengo una cartera de piel, usada, y deseo venderla, es legítimo querer alcanzar el máximo beneficio. Pero si te la quiero colocar por un precio desorbitado, unos me llamarán capitalista o neoliberal: el que optimiza al máximo los beneficios; una persona normal, de a pie, me llamará por mi nombre: ladrón.

Lo que nos hemos encontrado en España es algo parecido. Por una parte, la falta de imaginación en el ámbito empresarial y por otra el hijoputismo cultural que venimos arrastrando no sé desde cuándo.

La falta de imaginación empresarial se ceba con los que menos preparación tienen, que en un país como éste, gozosamente inculto, que saca pecho por ello, porque supone la inmediata claudicación ante economías más potentes o baratas. Porque cualquier economía nos hace sombra, supone una amenaza para la modestita economía patria. Antes de que los bancos cortasen la línea de crédito que mantenía a flote a muchas empresas, eran los chinos, más baratos, los que suponían una negra amenaza para las débiles empresas españolas, especialmente en el sector textil o en el del calzado. Donde se va al día, no se investiga, no se invierte: no se innova y por tanto, no se podía competir. Antes de esto, el campo español se veía amenazado por las frutas y hortalizas que venían, por ejemplo, de Marruecos.

Alemania ya está creciendo. Como Inglaterra o Francia. España sigue y seguirá a la cola. Merced a los poderes políticos y económicos que nos rigen. Los que realmente han fallado en esta economía de supervivencia. Los que no han fallado han sido los trabajadores, la gente de la calle, la que va a la fábrica y trabaja sin cobrar. Los rectores políticos y económicos del país: esos son los que han fracasado.

El hijoputismo cultural es el hecho constatado de que en España sólo triunfa el que parece que puede repartir más puñaladas y se condena con frecuencia al más capaz por el sólo hecho de serlo. No en balde, somos el país de la envidia. Así, en los partidos políticos sólo medran aquellos que más daño son capaces de infligir a sus rivales. Sin primar la inteligencia o la capacidad de gestión. ¿Ejemplos? A millones. Pero suelen coincidir con sus líderes y sus escuderos.

Pero eso no es más que un reflejo de lo que la sociedad, el pueblo llano, ha ido haciendo con los años. El hijoputismo que se llama a sí mismo pillo o listo y que no es otra cosa que tratar de aprovecharse vergonzosamente de la situación para prevalecer, más allá de lo razonable, lo justo, lo ético. Vender el piso de la abuela, con más de 30 años, por 125 mil euros, era de listos. Montar una empresa, cobrar las subvenciones y después despedir a los trabajadores, era de listos. Hacer que la gente trabaje cada vez más por cada vez menos dinero, menos derechos, menos seguridad, es de listos. Contratar inmigrantes ilegales porque no se quejan, no se sindican, se pliegan a lo que quieras, es de listos. Pedir alquileres que superan con mucho una hipoteca normal, es de listos; cobrar intereses más altos por los préstamos a inmigrantes, es de listos. Cobrar el paro mientras se tiene un trabajo sin contrato, es de listos. Financiar antes al Cine que a la Universidad, eso es, por desgracia, también, de listos.

Ése es el hijoputismo cultural que tanto daño ha hecho a este país, que tenía y tiene los pisos más caros de Europa con relación al poder adquisitivo y que es la nación con más inmuebles vacíos del continente, con más de dos millones sin uso. Esa pillería nacional ha dado en lo que hoy tenemos: un economía desastrosa desde hace mucho, no de ahora, que no puede competir con ninguna otra; una clase empresarial más que precaria, sablista, que siempre va detrás de que le subvencionen; unos sindicatos que sólo se preocupan de no molestar al Poder, que se despreocupan de los trabajadores, un gobierno poco preparado, de pocas luces y muchas excusas, que improvisa, no planifica, al que le preocupa ganar elecciones en lugar de gobernar y una oposición que es incapaz de rebatir a un gobierno en tenderete; una intelectualidad de poco bulto, una universidad poco o nada relevante; una sociedad, por extensión, cada vez menos preparada, y por tanto, cada vez más indefensa, que tiene que tragar más y más con lo que le echen: condiciones laborales leoninas, gobiernos improvisados, corrupción por doquier, impuestos mal gestionados, niveles de paro insoportables, depreciación de los derechos fundamentales, erosión de las instituciones que la rigen.

miércoles, 28 de julio de 2010

La revolución que vivimos (Artículo de Fernando Moreno Bernal para ATTAC)

El tiempo le ha dado la razón a Marx y se la ha quitado a Lenín. El final del sistema capitalista tan sólo se da cuando este se ha extendido hasta el último rincón de la Tierra, y será un cambio de sistema universal. No será uno a uno en los diferentes Estados-nación. Lo que no obvia que sea en estos donde se desarrolle actualmente la conciencia de las contradicciones de clase, por el interés del propio capital internacional en que así sea, ya que transformados en “defensores de intereses nacionales” se divide, separa y enfrenta a una parte de la humanidad contra las otras, ocultando las contradicciones de clase e impidiendo la necesaria respuesta unitaria universal.

Vivimos el cambio más profundo de toda la historia de la humanidad. El momento histórico en que nace la conciencia de humanidad, el “alma” común de todas las culturas, civilizaciones y razas que nos permitirá unir a todas ellas en una única humanidad que nace y vive en un único mundo y que se dotará de un Gobierno mundial democrático para los asuntos que necesariamente requieren de respuestas globales: el cambio climático, la desigualdad y hambre mundial, las migraciones y el control de las transacciones financieras internacionales.

Y este cambio ya ha comenzado. Podemos decir que se inició a finales de la década de los sesenta del S. XX con la revolución del 68 que se manifestó de distinta forma en distintos lugares del mundo. Revolución cultural, de rechazo de un modelo de vida basado en el consumismo y en la deshumanización de los valores dominantes en la sociedad, en un cambio de ética social. Revolución que fue en parte causa de la crisis del sistema financiero internacional salido de la segunda guerra mundial que se manifestó en 1971, provocando, a su vez, la creación de la OPEP y la denominada crisis del petróleo de 1973. La contrarrevolución cultural dio lugar a la ideología neoliberal que se logró imponer de la mano de la violencia dictatorial en Latinoamérica y de la guerra sucia en los países de la OTAN con la operación “gladio”. En los países del denominado “socialismo real” la burocracia y el “capitalismo de Estado” los dirigieron hacia el punto en el que hoy nos encontramos.

Desde entonces la humanidad ha ido conociendo los mecanismos de funcionamiento del sistema integrado de Vida del que formamos parte y somos su conciencia, la biosfera del planeta, recibiendo avisos para que actuemos con sentido común y justicia social, porque la amenazamos con nuestro comportamiento parasitario.

Primero fue la deforestación y la desertización de más de un tercio del suelo con la pérdida de la biodiversidad asociada. En segundo lugar fue la contaminación de los océanos con su creciente acidez, pérdida de algas y plantón, poniendo a numerosas especies marinas en peligro de extinción. En tercer lugar la contaminación y pérdida de las fuentes de aguas potables que ya amenazan de muerte a gran parte de la humanidad y son motivos de guerras locales cada vez más extendidas. En cuarto lugar ha sido la contaminación del aire que ha provocado el agujero en la capa de ozono y la pérdida de protección sobre los vientos y radiaciones solares. El sistema integrado de Vida que conocemos como Gaia, la Madre Tierra, está en peligro inminente, y con ella la humanidad entera.

Hemos perdido ocasiones para ese cambio de comportamiento que necesitamos y que cada vez es más urgente: La Cumbre de Río de Janeiro en 1992, Kyoto en 1997, Bali 2007 y Copenhague 2009. Las cuatro reuniones del G 20 han sido otras tantas ocasiones perdidas.

La apertura del pozo de BP a 1.500 metros de profundidad en el Golfo de Méjico y el caos generado por “ahorrar en costes empresariales” de alcance aún indeterminado, en una zona que ha provocado en dos ocasiones anteriores extinciones masivas de la Vida en el Planeta al liberar la acumulación de metano bajo la corteza del fondo marino, es el primero de los últimos avisos. El ataque a Irán, que ya está preparado para el mes de Agosto será el siguiente, y será el detonante que unirá y hará saltar a la población árabe. El detonante de una posible tercera guerra mundial.

La crisis del sistema financiero internacional en octubre de 2008 puso en marcha un proceso imparable que arrastra a toda la humanidad a la conciencia de la necesidad de este cambio profundo de forma de vida.

De la negación de la crisis del sistema a finales de 2008 se pasó a buscar responsables individuales sobre los que descargar la ira de los damnificados. Con las reuniones del G-20 se intentó negociar una salida dentro del propio sistema, con la misma forma de hacer las cosas, con más consumo y más endeudamiento, entre “todos” (incorporando a los cada vez más fuertes países emergentes del BRIC) Con la última reunión en Canadá, vimos que eso no es posible. Las tensiones entre los diferentes Estados y actores políticos que defienden intereses contrapuestos se agudizan.

Existe una salida pacífica en la correcta dirección del “bien vivir” aceptando que tenemos que hacer las cosas de otra forma, con otros objetivos, con otros valores y motivaciones. La crisis financiera del capitalismo se supera trascendiendo el propio sistema capitalista, haciendo avanzar el nivel de conciencia de la propia humanidad. Pasando del individualista, competitivo y violento sistema actual a otro solidario, cooperativo y pacífico mediante la imposición de un impuesto a los especuladores, tanto en las transacciones financieras en divisas como internamente en los estados-nación poniendo un impuesto específico a las inversiones especulativas en banca y bolsa, haciendo tributar a los Fondos de Capital Riesgo y aflorando el dinero negro de los paraísos fiscales y acabando con ellos. Pero esto no será posible pacíficamente por la oposición frontal de los muy escasos en número pero muy poderosos beneficiarios del propio sistema.

El año 2009 marcado por la crisis del capitalismo financiero y sus consecuencias, cuando la conciencia de la necesidad imperiosa de cambiar fue acompañada por las dudas sobre la capacidad para afrontarlo e indecisiones sobre la dirección y profundidad de este cambio, hubo que organizar la esperanza en torno a unas nuevas bases éticas sobre las que edificar la alternativa económica, social y política al actual sistema. El comienzo de la revolución es un cambio cultural y ético apoyado sobre un grito de rebeldía y denuncia contra lo que hay. A los objetivos, motivaciones y valores hegemónicos del sistema por y para el capital se le contraponen los objetivos, motivaciones y valores del nuevo sistema por y para la humanidad. Al “mal vivir” actual se le contrapone el “bien vivir” que ya podemos visualizar del mañana.

El año 2010 está siendo el año en que se agudizan las contradicciones, el año de la soledad y la angustia para aquellos que todavía aspiran a volver al pasado; a retomar y revitalizar un sistema moribundo que se resiste a desaparecer sin conseguirlo, provocando un mayor sufrimiento a sus poblaciones por las erróneas medidas adoptadas por sus dirigentes, justificadas en una pronta superación de las dificultades y en un hipotético retorno a un consumo despilfarrador soportado en un crecimiento ilimitado, depredador con la naturaleza y suicida con la humanidad. Paralelamente la conciencia y la necesidad de respuestas alternativas se plasman en los pueblos del sur, la Cumbre de Cochabamba en Bolivia donde surge la conciencia de la necesidad y la fuerza para el cambio, y el SUCRE como moneda de un sistema financiero alternativo. El ataque a Irán tensionará más aún las contradicciones entre los propios aliados y defensores del sistema, creando desorden, confusión y peligro para toda la humanidad. La recaída en la crisis hará saltar el sistema financiero internacional basado en el dólar USA, dando paso a la salida de la crisis en el sistema: la guerra.

La humanidad se adentra en un periodo de agotamiento de fuerzas y cansancio, de depresión colectiva que deberemos superar aceptando los inevitables cambios en la forma de organizarnos y de relacionarnos con nuestro planeta, en armonía con la Madre Tierra. La situación límite hará florecer la necesidad de la nueva conciencia, empujando a toda la humanidad a luchar por los cambios, renaciendo en una nueva humanidad, repensándose y reorganizándose a si misma.

ATTAC ha cumplido un papel clave al analizar y desvelar el funcionamiento parasitario de la financiarización del sistema en sus últimos años de capitalismo senil, como el concienzudo de espíritu que se había especializado en estudiar no la sanguijuela, sino el cerebro de la sanguijuela. Ahora sabemos donde dirigir las acciones, que hay que controlar y como poner en funcionamiento la alternativa que existe, no sólo posible sino imprescindible y urgente.

La revolución que vivimos es universal, se desencadenará paulatinamente por zonas territoriales: Latinoamérica, el Magreb, la zona euro, etc. No se va a resolver a través de candidaturas electorales dentro de cada Estado-nación, pero debemos clamar a los cuatro vientos, en todas las naciones y pueblos diciendo en todos los posibles foros existe alternativa y aquí está. Son los pueblos, las sociedades civiles, los protagonistas del cambio. Los únicos con la fuerza necesaria para realizarlos. Los únicos que con su autoorganización generan el contrapoder creador de la nueva realidad que tendrá la fuerza necesaria para parar la guerra uniendo a toda la humanidad en una gran hermandad.

martes, 18 de mayo de 2010

Escrito por Arturo Pérez-Reverte (Artículo publicado en "El Semanal" del 15 de noviembre de 1998, ... pero que parece haber sido escrito ayer)

Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del ordenador, su futuro y el de sus hijos. Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.

Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.

Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.

No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.

Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.

Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.

Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.

Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.

Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.

Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.

Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y el chichi de la Bernarda...

Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.

Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.

Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

jueves, 6 de mayo de 2010

DENUNCIA DE EXPOLIO DEL PATRIMONIO VILLENENSE (Art. JSV publicado el 4-5-2010)

Desde Juventudes socialistas de Villena queremos transmitir nuestra consternación por la desaparición desde el pasado Viernes de parte del entramado ferroviario de la antigua línea VAY, el famoso Chicharra, que estás siendo destruidas por ADIF con la participación cómplice del equipo de gobierno de PP de Villena.



El entramado esta formado por cinco elementos arquitectónicos que datan del año 1880 y conforman el patrimonio industrial-ferroviario más valioso que posee la ciudad. El edificio de la antigua estación del Chicharra y los 4 almacenes son una muestra fehaciente de la historia Villenense ligada al ferrocarril y la importancia que tuvo este en la conformación de la actual Villena, por tanto estos elementos son un monumento a nuestra memoria colectiva y nuestra idiosincrasia como pueden ser la Iglesia de Santiago o el Castillo de la Atalaya.

Otras ciudades han sabido proteger este tipo de patrimonio industrial y han transformado lugares inicialmente muy degradados, en lugares con dinámicas culturales y económicas muy altas, gracias a que estos tiene un enorme potencial de reutilización cultural, comercial, empresarial, residencial, etc…revolucionando por completo la escena urbana de estos.

Villena tiene la oportunidad en los próximos años de transformar un lugar degradado como la estación y su entramado, gracias a la integración del FFCC y la construcción de diversos equipamientos que se plantean, y aprovechando la experiencia de otros lugares, en el centro social y cultural por excelencia de la ciudad. Así que es preciso que la ciudad conserve el patrimonio de este lugar, para que sea posible un estudio y reflexión sobre su futuro y sus posibles usos, ya sea a través de foros, de un nuevo PGOU o cualquier otra herramienta de planificación de la ciudad.



Así que pedimos a la alcaldesa Celia Lledó que solicite a ADIF la paralización de los derribos del entramado de la estación. Y que esto se haga cuanto antes, para intentar minimizar el enorme daño ya sufrido por el patrimonio Villenense. También le demandamos que el ayuntamiento en pleno proteja este conjunto declarándolo Bien de Interés Cultural, además de reforzar y proteger las piezas del conjunto más degradadas.
Esperamos que la alcaldesa actúe en su papel de garante del patrimonio Villenense tan decididamente como lo hizo con la Plaza de toros.

lunes, 19 de abril de 2010

2010 Año Hernandiano


“Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!”

Pablo Neruda

martes, 6 de abril de 2010

¿COMO SE ATREVEN? (Artículo de opinión de D. Manuel Alcaraz, catedrático de de Derecho Constitucional de la UA)

La reciente censura de una exposición causa un bochorno que no es ajeno: es de todos, porque algo nos debe estar sucediendo para que pasen cosas así con impunidad. Es pertinente, pues, la pregunta sobre cómo se atreve el PP a ser tan desvergonzado, tan insensible a principios que son sustento de cualquier democracia. La respuesta es compleja y cualquier tentación de caricatura impediría comprender y prevenir situaciones similares. Razón de espacio obliga a sintetizar argumentos. Pero, a mi entender, lo que sucede obedece a tres causas íntimamente ligadas:
La confusión entre instituciones y partido se retroalimenta día a día y refuerza la soberbia
1.- El PP padece -y se beneficia- de una extraordinaria debilidad intelectual democrática. Dotado de una ideología de aluvión, en su ADN teórico se acumulan restos de tendencias autoritarias de la tradicional derecha española, una circunstancial ética de origen católico-conservador -que poco tiene que decir sobre los comportamientos públicos- y un liberalismo trivial: aplicable en economía o urbanismo, no es exigible si se trata de una concepción fuerte de los Derechos Fundamentales. Desde este punto de vista nada hay en su definición política que no pueda dejar de hacerse si es en beneficio propio. El único límite que conoce, si acaso, es el legal: un límite externo a las propias decisiones. Pero ninguna idea relativa a Derechos opera como un límite intrínseco a su acción política. En eso consiste ese actuar sin complejos del que presume de tanto en tanto el PP.
2.- El principio "todo poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente", opera aquí enérgicamente. No se trata de imaginar una corrupción del sistema que conduce a su negación absoluta: el PP no es golpista, le basta con una administración de lo cotidiano que desfigure los mecanismos constitucionales y estatutarios, hasta evitar que se ponga en cuestión su forma de ejercer el poder. Tantas victorias del PP, en tantas instituciones esenciales, ha mutado la política valenciana convirtiéndola en algo similar a un régimen en el que la confusión entre instituciones y partido se retroalimenta día a día. Y refuerzan la soberbia de los más soberbios.
3.- El PP ha pasado sin piedad a las instituciones plurales por su rodillo -todo hay que decirlo: ante la pasividad de la oposición y de la sociedad civil, que hasta anteayer no se han movilizado en defensa de los valores democráticos-. El primer resultado de ello es el incremento exponencial de la opacidad y la crisis de la democracia deliberativa: se han perdido, con el debate político, marcos de referencia de lo que es lícito e ilícito en el terreno de juego democrático. Frente a ello el PP difunde con eficacia la tesis de la "democracia plebiscitaria". Según ésta los ciudadanos otorgan, con su voto, cheques en blanco a los elegidos, que pueden -y deben- contar con amplísimos márgenes de decisión sin sometimiento real a control parlamentario o social. La idea de un Gobierno democrático autolimitado y que tiene como una de sus tareas esenciales la promoción de derechos se vuelve disfuncional y es sustituida por la de mando jerárquico, descontrolado y que, por su esencia, debe desprenderse de los condicionantes -sean opiniones o fotografías- considerados como obstáculos en su marcha triunfal. Y un poco de cursilísimo culto a la personalidad tampoco les viene mal...
Dicho lo cual: podemos y debemos enfadarnos, protestar y enviar mensajes por Facebook. Pero, ¿cómo se cambia esta dinámica? No, desde luego, sólo con enfados, protestas y ocurrencias. Ofrecer un marco alternativo, apreciable por el electorado, será la gran cuestión para las próximas elecciones.