Mostrando entradas con la etiqueta nuevo modelo economico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nuevo modelo economico. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de octubre de 2010

DIVAGACIONES URBANAS (desde Berlín): ESOS TONTOS VILLENEROS



Esos tontos Villeneros… esa frase tan denigrante es la que he tenido que escuchar en determinados círculos técnicos como jornadas sobre Ferrocarril o sobre Urbanismo, provenientes de prestigiosos catedráticos e ingenieros de las ramas correspondientes, conocedores muy bien ellos de la realidad Alicantina y Villenense. Pero para ser justos, esos calificativos tan despectivos eran realizados desde la tribuna con un tono cariñoso, y con el objetivo de advertir y prevenir, sabidos de la presencia de Villeneros en la sala. Y para ser sinceros y autocríticos, una frase que bien nos tenemos merecida.


Y en que se justificaban estos ponentes para decir tal blasfemia: En el gordo. El premio gordo de la lotería que Villena había recibido al ser designada para ser parada de la nueva línea de AVE y ser sede de una las 8 Plataformas Logísticas que la Generalitat Valenciana planea construir con la intención de convertir la comunidad en la puerta sur de las mercancías en Europa. Premio que viene más bien por la gran situación geográfico-estratégica de Villena, que por las demandas enérgicas de la sociedad Villenense, las cuales no quisiera infravalorar.
Y no saben hasta que punto estos dos entes se conforman como la gran oportunidad para la ciudad de Villena desde hace 152 años, cuando se produjo la llegada del ferrocarril a nuestra ciudad. Y no saben hasta que punto me irrita y me enoja el saborear como vamos a perder esta oportunidad histórica como perdimos otras como la integración del ferrocarril con la llegada de los tramos del AVE.



¿Por qué esta es la gran oportunidad? Porque la Alta Velocidad Ferroviaria (AVF), así como la Plataforma Logística, pueden traer consigo una serie de impactos socio-económicos bestiales, unidos a tantos otros, que conformar la gran oportunidad para cambiar nuestro modelo productivo, un modelo productivo obsoleto e incompetitivo en esta economía global, que arroja datos negativos de desempleo mes tras mes en nuestra ciudad, al modelo que nos hará salir de esta crisis y que colocará nuestra economía nacional a la par de el resto de países desarrollados: la economía creativa de las personas, es decir, la economía de la investigación, del desarrollo y de la innovación, que unidas a la logística, la energía, al turismo, y la industria tradicional actualizada al nuevo escenario; posibilitaran la salida de Villena de ese letargo crónico que todo Villenero percibe.
¿Y por qué vamos a perder esta oportunidad? Porque la mera instalación de la AVF no trae consigo estos impactos por generación espontánea, y menos por la situación difícil de la estación respecto a la ciudad y las características propias de Villena. Los impactos llegan después de que la ciudad y la región de esa estación realicen una serie de estrategias y ejecuten una serie de actuaciones que articulen y posibiliten la llegada de los impactos positivos, así como amortigüen los negativos. Villena actualmente, a falta de menos de dos años para la llegada del AVE no ha empezado hacer los deberes y no parece que empiece a hacerlo a corto plazo. Algo que nos sitúa muy lejos de competidores en nuestra situación y que llevan años trabajando en el tema. Algo que nos llevará a perder la posibilidad de un programa de máximos y nos abocará a recoger las migajas de lo que podría haber sido un gran banquete.

¿Qué debemos hacer para empezar hacer las cosas bien? Aplicar el Know-How, es decir, aplicar la experiencia y los conocimientos de otras regiones que se han encontrado con esta oportunidad antes que nosotros.
Lo primero de todo, debemos creer y creérnoslo, que Villena va a tener estación de Alta Velocidad en el 2012, y vamos a tener el amor propio suficiente para conseguir nuestros objetivos. El ayuntamiento y la ciudadanía deben ir a una, conformando un ente que vaya aprendiendo, motivándose y exigiendo resultados a las otras administraciones superiores.
Aprendiendo y motivándose a través de Jornadas y foros técnicos, conferencias, exposiciones, publicación de libros y estudios, etc... . De la redacción de una vez por todas del Plan de Dinamizacion de la AVF, que marque las directrices y estrategias a seguir, así como nos ilumine con una solución definitiva de la integración del ferrocarril convencional en un nuevo marco en el que la Estación y el Parque Logístico se conforman como nuevas piezas de un puzzle junto la pieza llamada Villena.
Ya es hora del inicio del nuevo PGOU, que sustituya al actual desfasado y atemporal, que nos trace la relación entre estos dos nuevos entes y Villena, guiando el crecimiento futuro y reformando la ciudad consolidada siguiendo las directrices del Plan de Dinamizacion.
Debemos marcarnos una hoja de ruta a corto, medio y largo plazo, e ir cumpliendo objetivos decididamente.
Y para finalizar, solicitar a la Generalitat Valenciana plazos para la construcción de la Plataforma Logística, así como exigir a esta y al gobierno central la participación e impulso en todas las actuaciones para la dinamizacion, ya sean económicas, burocráticas-administrativas, sociales o de otra índole.



Cuando uno esta lejos de casa, los sentimientos de amor-odio hacía la tierra se intensifican, te apercibes de los deficits y carencias de nuestra sociedad, así de nuestros tesoros y virtudes, llegando a ver y sentir tu hogar con una mirada diferente. Actualmente, a 2000 km de casa, me enfado y me entristezco leyendo las noticias sobre Villena, ya que según mi humilde opinión hablan de asuntos y sucesos que deberían parecernos superfluos, ya que lo que debería aparecer en los titulares es la lucha de una sociedad por sacar a flote esa gran ciudad latente y dormida. La lucha por volver a confiar en nosotros mismos y nuestras capacidades como pueblo, un pueblo que va aprovechar la gran oportunidad brindada y no la va a tirar a la basura como hiciera en tiempos pasados. Así un día de estos tendré la oportunidad de escuchar con orgullo en algún foro técnico el ejemplo de Villena a la hora de hacer las cosas bien.

miércoles, 28 de julio de 2010

La revolución que vivimos (Artículo de Fernando Moreno Bernal para ATTAC)

El tiempo le ha dado la razón a Marx y se la ha quitado a Lenín. El final del sistema capitalista tan sólo se da cuando este se ha extendido hasta el último rincón de la Tierra, y será un cambio de sistema universal. No será uno a uno en los diferentes Estados-nación. Lo que no obvia que sea en estos donde se desarrolle actualmente la conciencia de las contradicciones de clase, por el interés del propio capital internacional en que así sea, ya que transformados en “defensores de intereses nacionales” se divide, separa y enfrenta a una parte de la humanidad contra las otras, ocultando las contradicciones de clase e impidiendo la necesaria respuesta unitaria universal.

Vivimos el cambio más profundo de toda la historia de la humanidad. El momento histórico en que nace la conciencia de humanidad, el “alma” común de todas las culturas, civilizaciones y razas que nos permitirá unir a todas ellas en una única humanidad que nace y vive en un único mundo y que se dotará de un Gobierno mundial democrático para los asuntos que necesariamente requieren de respuestas globales: el cambio climático, la desigualdad y hambre mundial, las migraciones y el control de las transacciones financieras internacionales.

Y este cambio ya ha comenzado. Podemos decir que se inició a finales de la década de los sesenta del S. XX con la revolución del 68 que se manifestó de distinta forma en distintos lugares del mundo. Revolución cultural, de rechazo de un modelo de vida basado en el consumismo y en la deshumanización de los valores dominantes en la sociedad, en un cambio de ética social. Revolución que fue en parte causa de la crisis del sistema financiero internacional salido de la segunda guerra mundial que se manifestó en 1971, provocando, a su vez, la creación de la OPEP y la denominada crisis del petróleo de 1973. La contrarrevolución cultural dio lugar a la ideología neoliberal que se logró imponer de la mano de la violencia dictatorial en Latinoamérica y de la guerra sucia en los países de la OTAN con la operación “gladio”. En los países del denominado “socialismo real” la burocracia y el “capitalismo de Estado” los dirigieron hacia el punto en el que hoy nos encontramos.

Desde entonces la humanidad ha ido conociendo los mecanismos de funcionamiento del sistema integrado de Vida del que formamos parte y somos su conciencia, la biosfera del planeta, recibiendo avisos para que actuemos con sentido común y justicia social, porque la amenazamos con nuestro comportamiento parasitario.

Primero fue la deforestación y la desertización de más de un tercio del suelo con la pérdida de la biodiversidad asociada. En segundo lugar fue la contaminación de los océanos con su creciente acidez, pérdida de algas y plantón, poniendo a numerosas especies marinas en peligro de extinción. En tercer lugar la contaminación y pérdida de las fuentes de aguas potables que ya amenazan de muerte a gran parte de la humanidad y son motivos de guerras locales cada vez más extendidas. En cuarto lugar ha sido la contaminación del aire que ha provocado el agujero en la capa de ozono y la pérdida de protección sobre los vientos y radiaciones solares. El sistema integrado de Vida que conocemos como Gaia, la Madre Tierra, está en peligro inminente, y con ella la humanidad entera.

Hemos perdido ocasiones para ese cambio de comportamiento que necesitamos y que cada vez es más urgente: La Cumbre de Río de Janeiro en 1992, Kyoto en 1997, Bali 2007 y Copenhague 2009. Las cuatro reuniones del G 20 han sido otras tantas ocasiones perdidas.

La apertura del pozo de BP a 1.500 metros de profundidad en el Golfo de Méjico y el caos generado por “ahorrar en costes empresariales” de alcance aún indeterminado, en una zona que ha provocado en dos ocasiones anteriores extinciones masivas de la Vida en el Planeta al liberar la acumulación de metano bajo la corteza del fondo marino, es el primero de los últimos avisos. El ataque a Irán, que ya está preparado para el mes de Agosto será el siguiente, y será el detonante que unirá y hará saltar a la población árabe. El detonante de una posible tercera guerra mundial.

La crisis del sistema financiero internacional en octubre de 2008 puso en marcha un proceso imparable que arrastra a toda la humanidad a la conciencia de la necesidad de este cambio profundo de forma de vida.

De la negación de la crisis del sistema a finales de 2008 se pasó a buscar responsables individuales sobre los que descargar la ira de los damnificados. Con las reuniones del G-20 se intentó negociar una salida dentro del propio sistema, con la misma forma de hacer las cosas, con más consumo y más endeudamiento, entre “todos” (incorporando a los cada vez más fuertes países emergentes del BRIC) Con la última reunión en Canadá, vimos que eso no es posible. Las tensiones entre los diferentes Estados y actores políticos que defienden intereses contrapuestos se agudizan.

Existe una salida pacífica en la correcta dirección del “bien vivir” aceptando que tenemos que hacer las cosas de otra forma, con otros objetivos, con otros valores y motivaciones. La crisis financiera del capitalismo se supera trascendiendo el propio sistema capitalista, haciendo avanzar el nivel de conciencia de la propia humanidad. Pasando del individualista, competitivo y violento sistema actual a otro solidario, cooperativo y pacífico mediante la imposición de un impuesto a los especuladores, tanto en las transacciones financieras en divisas como internamente en los estados-nación poniendo un impuesto específico a las inversiones especulativas en banca y bolsa, haciendo tributar a los Fondos de Capital Riesgo y aflorando el dinero negro de los paraísos fiscales y acabando con ellos. Pero esto no será posible pacíficamente por la oposición frontal de los muy escasos en número pero muy poderosos beneficiarios del propio sistema.

El año 2009 marcado por la crisis del capitalismo financiero y sus consecuencias, cuando la conciencia de la necesidad imperiosa de cambiar fue acompañada por las dudas sobre la capacidad para afrontarlo e indecisiones sobre la dirección y profundidad de este cambio, hubo que organizar la esperanza en torno a unas nuevas bases éticas sobre las que edificar la alternativa económica, social y política al actual sistema. El comienzo de la revolución es un cambio cultural y ético apoyado sobre un grito de rebeldía y denuncia contra lo que hay. A los objetivos, motivaciones y valores hegemónicos del sistema por y para el capital se le contraponen los objetivos, motivaciones y valores del nuevo sistema por y para la humanidad. Al “mal vivir” actual se le contrapone el “bien vivir” que ya podemos visualizar del mañana.

El año 2010 está siendo el año en que se agudizan las contradicciones, el año de la soledad y la angustia para aquellos que todavía aspiran a volver al pasado; a retomar y revitalizar un sistema moribundo que se resiste a desaparecer sin conseguirlo, provocando un mayor sufrimiento a sus poblaciones por las erróneas medidas adoptadas por sus dirigentes, justificadas en una pronta superación de las dificultades y en un hipotético retorno a un consumo despilfarrador soportado en un crecimiento ilimitado, depredador con la naturaleza y suicida con la humanidad. Paralelamente la conciencia y la necesidad de respuestas alternativas se plasman en los pueblos del sur, la Cumbre de Cochabamba en Bolivia donde surge la conciencia de la necesidad y la fuerza para el cambio, y el SUCRE como moneda de un sistema financiero alternativo. El ataque a Irán tensionará más aún las contradicciones entre los propios aliados y defensores del sistema, creando desorden, confusión y peligro para toda la humanidad. La recaída en la crisis hará saltar el sistema financiero internacional basado en el dólar USA, dando paso a la salida de la crisis en el sistema: la guerra.

La humanidad se adentra en un periodo de agotamiento de fuerzas y cansancio, de depresión colectiva que deberemos superar aceptando los inevitables cambios en la forma de organizarnos y de relacionarnos con nuestro planeta, en armonía con la Madre Tierra. La situación límite hará florecer la necesidad de la nueva conciencia, empujando a toda la humanidad a luchar por los cambios, renaciendo en una nueva humanidad, repensándose y reorganizándose a si misma.

ATTAC ha cumplido un papel clave al analizar y desvelar el funcionamiento parasitario de la financiarización del sistema en sus últimos años de capitalismo senil, como el concienzudo de espíritu que se había especializado en estudiar no la sanguijuela, sino el cerebro de la sanguijuela. Ahora sabemos donde dirigir las acciones, que hay que controlar y como poner en funcionamiento la alternativa que existe, no sólo posible sino imprescindible y urgente.

La revolución que vivimos es universal, se desencadenará paulatinamente por zonas territoriales: Latinoamérica, el Magreb, la zona euro, etc. No se va a resolver a través de candidaturas electorales dentro de cada Estado-nación, pero debemos clamar a los cuatro vientos, en todas las naciones y pueblos diciendo en todos los posibles foros existe alternativa y aquí está. Son los pueblos, las sociedades civiles, los protagonistas del cambio. Los únicos con la fuerza necesaria para realizarlos. Los únicos que con su autoorganización generan el contrapoder creador de la nueva realidad que tendrá la fuerza necesaria para parar la guerra uniendo a toda la humanidad en una gran hermandad.