La crisis que asola España no es una crisis del sistema capitalista, como se ha dicho. Es una crisis de ética. Yo no sé mucho de política, pero sí sé algo de ética. La ética es no cobrar tres pesetas por algo que vale una. Es hacer un contrato razonable a un trabajador por el razonable trabajo desempeñado. Sin necesidad de que nadie tenga que exigir el cumplimiento de unos derechos que ya de por sí se poseen.
Si yo tengo una cartera de piel, usada, y deseo venderla, es legítimo querer alcanzar el máximo beneficio. Pero si te la quiero colocar por un precio desorbitado, unos me llamarán capitalista o neoliberal: el que optimiza al máximo los beneficios; una persona normal, de a pie, me llamará por mi nombre: ladrón.
Lo que nos hemos encontrado en España es algo parecido. Por una parte, la falta de imaginación en el ámbito empresarial y por otra el hijoputismo cultural que venimos arrastrando no sé desde cuándo.
La falta de imaginación empresarial se ceba con los que menos preparación tienen, que en un país como éste, gozosamente inculto, que saca pecho por ello, porque supone la inmediata claudicación ante economías más potentes o baratas. Porque cualquier economía nos hace sombra, supone una amenaza para la modestita economía patria. Antes de que los bancos cortasen la línea de crédito que mantenía a flote a muchas empresas, eran los chinos, más baratos, los que suponían una negra amenaza para las débiles empresas españolas, especialmente en el sector textil o en el del calzado. Donde se va al día, no se investiga, no se invierte: no se innova y por tanto, no se podía competir. Antes de esto, el campo español se veía amenazado por las frutas y hortalizas que venían, por ejemplo, de Marruecos.
Alemania ya está creciendo. Como Inglaterra o Francia. España sigue y seguirá a la cola. Merced a los poderes políticos y económicos que nos rigen. Los que realmente han fallado en esta economía de supervivencia. Los que no han fallado han sido los trabajadores, la gente de la calle, la que va a la fábrica y trabaja sin cobrar. Los rectores políticos y económicos del país: esos son los que han fracasado.
El hijoputismo cultural es el hecho constatado de que en España sólo triunfa el que parece que puede repartir más puñaladas y se condena con frecuencia al más capaz por el sólo hecho de serlo. No en balde, somos el país de la envidia. Así, en los partidos políticos sólo medran aquellos que más daño son capaces de infligir a sus rivales. Sin primar la inteligencia o la capacidad de gestión. ¿Ejemplos? A millones. Pero suelen coincidir con sus líderes y sus escuderos.
Pero eso no es más que un reflejo de lo que la sociedad, el pueblo llano, ha ido haciendo con los años. El hijoputismo que se llama a sí mismo pillo o listo y que no es otra cosa que tratar de aprovecharse vergonzosamente de la situación para prevalecer, más allá de lo razonable, lo justo, lo ético. Vender el piso de la abuela, con más de 30 años, por 125 mil euros, era de listos. Montar una empresa, cobrar las subvenciones y después despedir a los trabajadores, era de listos. Hacer que la gente trabaje cada vez más por cada vez menos dinero, menos derechos, menos seguridad, es de listos. Contratar inmigrantes ilegales porque no se quejan, no se sindican, se pliegan a lo que quieras, es de listos. Pedir alquileres que superan con mucho una hipoteca normal, es de listos; cobrar intereses más altos por los préstamos a inmigrantes, es de listos. Cobrar el paro mientras se tiene un trabajo sin contrato, es de listos. Financiar antes al Cine que a la Universidad, eso es, por desgracia, también, de listos.
Ése es el hijoputismo cultural que tanto daño ha hecho a este país, que tenía y tiene los pisos más caros de Europa con relación al poder adquisitivo y que es la nación con más inmuebles vacíos del continente, con más de dos millones sin uso. Esa pillería nacional ha dado en lo que hoy tenemos: un economía desastrosa desde hace mucho, no de ahora, que no puede competir con ninguna otra; una clase empresarial más que precaria, sablista, que siempre va detrás de que le subvencionen; unos sindicatos que sólo se preocupan de no molestar al Poder, que se despreocupan de los trabajadores, un gobierno poco preparado, de pocas luces y muchas excusas, que improvisa, no planifica, al que le preocupa ganar elecciones en lugar de gobernar y una oposición que es incapaz de rebatir a un gobierno en tenderete; una intelectualidad de poco bulto, una universidad poco o nada relevante; una sociedad, por extensión, cada vez menos preparada, y por tanto, cada vez más indefensa, que tiene que tragar más y más con lo que le echen: condiciones laborales leoninas, gobiernos improvisados, corrupción por doquier, impuestos mal gestionados, niveles de paro insoportables, depreciación de los derechos fundamentales, erosión de las instituciones que la rigen.
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jueves, 26 de agosto de 2010
jueves, 3 de diciembre de 2009
JA ESTÀ BÉ (publicado el 23-5-07)
Este artículo es una llamada a la ciudadanía para que el 27 de Mayo vaya a votar y consigamos apartar a Camps y al Partido Popular del poder de la Generalitat por que después de 12 años ya está bien.
Ya está bien de tener que soportar luchas internas dentro del seno del partido popular entre Zaplanistas y Campistas. Estos juegan irresponsablemente con los intereses de los valencianos como si la generalitat fuese un tablero de juego y los cargos de responsabilidad, partes del tablero a repartir. Estas luchan internas perjudican claramente a la provincia de Alicante a la hora de plantear proyectos e inversiones en la provincia debido al claro “Zaplanismo” del señor Ripoll, presidente de la diputación -claro el ejemplo del proyecto de la casa del mediterráneo propuesto por Zapatero, y que a pesar de su posterior rectificación, el consell optaba por llevarlo a cabo en Valencia; una clara discriminación que se ha vivido en Alicante durante estos últimos 4 años-.
Luchas internas que se reproducen hasta en época electoral, como en el mitin del Sábado de Zaplana en Altea, al que acudió Ripoll y en el que el ex-presidente de la generalitat eludió dar su apoyo a Camps y en cambio se oyeron gritos de apoyo al nuevo presidente francés Sarkocy.
Ya está bien de los presuntos casos de corrupción, el caso Terra Mítica, el caso IVEX, los sobrecostes de CIEGSA, Fabra, Alperi, Medina, Hernández Mateo y más imputados populares que vuelven a presentarse en estas elecciones. Son ya suficientes casos de corrupción dentro del PP y todos con la permisividad y pasividad de Camps.
Ya está bien de abusos urbanísticos, especulación y deterioro de nuestro territorio. Hay planes urbanísticos en conselleria para construir más de 60 millones de m2. El PP esta permitiendo y apoyando que nuestra tierra se convierta en un mar de ladrillo y hormigón. Con el beneficio de unos pocos y el perjuicio de todos los valencianos. Prometieron hace 4 años que construirían 400.000 VPO para esta legislatura y han construido 75.000. Incluso la nueva Ley Urbanística Valenciana ha sido declarada ilegal por la UE y esta en manos de la justicia europea. No recibieron a los eurodiputados que visitaron la comunidad para comprobar la problemática desde el terreno argumentando una nueva falacia, la conspiración europea contra la comunidad; eso de la conspiración me suena de algo. El consell ha promovido el desarrollo urbanístico usando el pretexto del crecimiento económico y ha ignorado durante estos años lo que realmente necesitamos para crecer, nuestra industria. Esta necesita un verdadero impulso para salir de las crisis de los diferentes sectores e invertir en I+D+I para poder competir con garantías en el mercado internacional.
Ya está bien de utilizar la problemática del agua en bien de sus intereses electorales. Rechazan el nuevo trasvase del Júcar cuando la comisión europea ha concedido 120 millones de euros de subvención, 40 millones más que para el trasvase inicial. Se quejan de que el gobierno central no hace lo suficiente para que la comunidad tenga agua, y al mismo tiempo impiden que comiencen las obras de la desaladora de Torrevieja y aprueban planes urbanísticos que no están apoyados por sus correspondientes cuencas hidrográficas las cuáles no pueden asegurarles el abastecimiento de agua.
Ya está bien de proyectos faraónicos, que con la excusa de dar proyección internacional y de traer riqueza y puestos de trabajo a nuestra comunidad nos están hipotecando. Ahora mismo somos la comunidad con mas deuda por habitante de toda España, más de 2600€ por persona. Existe una deuda de 22000 millones de € y durante esta legislatura se han pedido créditos que estarán pagando los gobiernos de la generalitat durante los próximos 30 años. Terra Mítica, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la Ciudad de la Luz, la Copa América, la visita del Papa… son proyectos emblemáticos, pero son proyectos elitistas que al fin al cabo tienden a beneficiar al sector empresarial y no a la mayoría de los valencianos – con los 300 millones de € que costo el Palau de les Arts, se podrían haber construido 500 auditorios en nuestras poblaciones- Este tipo de proyectos tienen su sentido, si se compaginan con unos servicios públicos adecuados y de calidad; crecimiento económico con el consiguiente aumento de bienestar de la población. Pero durante 12 años los gobiernos del PP han gastado cantidades ingentes del presupuesto que solo repercuten en un bienestar superficial y superfluo de la población y en un deterioro sistemático de los servicios públicos. Son proyectos que venden muy bien y que dan el voto fácil. Pero ya es hora que los valencianos sintamos que nuestros impuestos repercuten en nosotros mismos.
Ya está bien de debilitamiento y deterioro de los servicios públicos. En estos momentos hay más de 1000 barracones en los colegios e institutos dependientes de la consellería de Educación. La enseñanza pública y laica esta siendo discriminada respecto a la enseñanza concertada y privada –un ejemplo claro; en estos momentos existe un conflicto entre los sindicatos de la escuela pública y los de enseñanza privada en el marco de el Consejo Escolar Valenciano , porque conselleria ha asignado con toda celeridad y justamente antes de las elecciones los conciertos presupuestarios de bachillerato de estas últimas, ignorando la legislación vigente que dice que estos deben ser consultados y negociados dentro del consejo. Los sindicatos de la enseñanza pública se quejan de que consellería se retrasa en sus pagos a las escuelas e institutos públicos y que puede acarrear despidos por falta de alumnado que se haya dirigido a la enseñanza privada-. Todo esto unido a las docenas de proyectos de construcción y rehabilitación de colegios e institutos que siguen en el papel.
Ya está bien del deterioro y privatización de la sanidad pública. De la falta de infraestructuras, de personal y de equipamiento de los centros valencianos. De su privatización con la adjudicación de la gestión del hospital de la Ribera a una empresa privada y las intenciones de privatización de los nuevos hospitales en proyecto. Además de la privatización de los parking públicos de varios hospitales como los de Alicante y la Villajosoya. Solo un dato, somos la comunidad española con menos camas hospitalarias por cada mil habitantes, 2,71 camas.
Ya está bien de la desidia e irresponsabilidad con que tratan los transportes públicos, a la falta de austeridad, y a la falta de inversiones y mantenimiento entorno a FGV -74 siniestros en 4 años-. No olvidemos el accidente del metro de valencia y a los 41 muertos que se produjeron. No olvidemos que nadie dimitió por ese accidente. Y lo más importante que con una simple baliza con un valor de 3500€ se hubiera evitado el accidente.
Ya está bien de la inexistencia de políticas sociales en nuestra comunidad.
Ya está bien del estrangulamiento de la cultura.
Ya está bien de la manipulación de Canal Nou.
Ya está bien del chantaje de la Formula Uno.
Prometen y prometen, pero a mi ya no me engañan. Han tenido 12 años para hacerlo, no creo que vayan hacerlo ahora. La abstención es el verdadero aliado del PP, así que suplico a todos los valencianos que vayan a votar el 27M, por que ya está bien.
Ya está bien de tener que soportar luchas internas dentro del seno del partido popular entre Zaplanistas y Campistas. Estos juegan irresponsablemente con los intereses de los valencianos como si la generalitat fuese un tablero de juego y los cargos de responsabilidad, partes del tablero a repartir. Estas luchan internas perjudican claramente a la provincia de Alicante a la hora de plantear proyectos e inversiones en la provincia debido al claro “Zaplanismo” del señor Ripoll, presidente de la diputación -claro el ejemplo del proyecto de la casa del mediterráneo propuesto por Zapatero, y que a pesar de su posterior rectificación, el consell optaba por llevarlo a cabo en Valencia; una clara discriminación que se ha vivido en Alicante durante estos últimos 4 años-.
Luchas internas que se reproducen hasta en época electoral, como en el mitin del Sábado de Zaplana en Altea, al que acudió Ripoll y en el que el ex-presidente de la generalitat eludió dar su apoyo a Camps y en cambio se oyeron gritos de apoyo al nuevo presidente francés Sarkocy.
Ya está bien de los presuntos casos de corrupción, el caso Terra Mítica, el caso IVEX, los sobrecostes de CIEGSA, Fabra, Alperi, Medina, Hernández Mateo y más imputados populares que vuelven a presentarse en estas elecciones. Son ya suficientes casos de corrupción dentro del PP y todos con la permisividad y pasividad de Camps.
Ya está bien de abusos urbanísticos, especulación y deterioro de nuestro territorio. Hay planes urbanísticos en conselleria para construir más de 60 millones de m2. El PP esta permitiendo y apoyando que nuestra tierra se convierta en un mar de ladrillo y hormigón. Con el beneficio de unos pocos y el perjuicio de todos los valencianos. Prometieron hace 4 años que construirían 400.000 VPO para esta legislatura y han construido 75.000. Incluso la nueva Ley Urbanística Valenciana ha sido declarada ilegal por la UE y esta en manos de la justicia europea. No recibieron a los eurodiputados que visitaron la comunidad para comprobar la problemática desde el terreno argumentando una nueva falacia, la conspiración europea contra la comunidad; eso de la conspiración me suena de algo. El consell ha promovido el desarrollo urbanístico usando el pretexto del crecimiento económico y ha ignorado durante estos años lo que realmente necesitamos para crecer, nuestra industria. Esta necesita un verdadero impulso para salir de las crisis de los diferentes sectores e invertir en I+D+I para poder competir con garantías en el mercado internacional.
Ya está bien de utilizar la problemática del agua en bien de sus intereses electorales. Rechazan el nuevo trasvase del Júcar cuando la comisión europea ha concedido 120 millones de euros de subvención, 40 millones más que para el trasvase inicial. Se quejan de que el gobierno central no hace lo suficiente para que la comunidad tenga agua, y al mismo tiempo impiden que comiencen las obras de la desaladora de Torrevieja y aprueban planes urbanísticos que no están apoyados por sus correspondientes cuencas hidrográficas las cuáles no pueden asegurarles el abastecimiento de agua.
Ya está bien de proyectos faraónicos, que con la excusa de dar proyección internacional y de traer riqueza y puestos de trabajo a nuestra comunidad nos están hipotecando. Ahora mismo somos la comunidad con mas deuda por habitante de toda España, más de 2600€ por persona. Existe una deuda de 22000 millones de € y durante esta legislatura se han pedido créditos que estarán pagando los gobiernos de la generalitat durante los próximos 30 años. Terra Mítica, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la Ciudad de la Luz, la Copa América, la visita del Papa… son proyectos emblemáticos, pero son proyectos elitistas que al fin al cabo tienden a beneficiar al sector empresarial y no a la mayoría de los valencianos – con los 300 millones de € que costo el Palau de les Arts, se podrían haber construido 500 auditorios en nuestras poblaciones- Este tipo de proyectos tienen su sentido, si se compaginan con unos servicios públicos adecuados y de calidad; crecimiento económico con el consiguiente aumento de bienestar de la población. Pero durante 12 años los gobiernos del PP han gastado cantidades ingentes del presupuesto que solo repercuten en un bienestar superficial y superfluo de la población y en un deterioro sistemático de los servicios públicos. Son proyectos que venden muy bien y que dan el voto fácil. Pero ya es hora que los valencianos sintamos que nuestros impuestos repercuten en nosotros mismos.
Ya está bien de debilitamiento y deterioro de los servicios públicos. En estos momentos hay más de 1000 barracones en los colegios e institutos dependientes de la consellería de Educación. La enseñanza pública y laica esta siendo discriminada respecto a la enseñanza concertada y privada –un ejemplo claro; en estos momentos existe un conflicto entre los sindicatos de la escuela pública y los de enseñanza privada en el marco de el Consejo Escolar Valenciano , porque conselleria ha asignado con toda celeridad y justamente antes de las elecciones los conciertos presupuestarios de bachillerato de estas últimas, ignorando la legislación vigente que dice que estos deben ser consultados y negociados dentro del consejo. Los sindicatos de la enseñanza pública se quejan de que consellería se retrasa en sus pagos a las escuelas e institutos públicos y que puede acarrear despidos por falta de alumnado que se haya dirigido a la enseñanza privada-. Todo esto unido a las docenas de proyectos de construcción y rehabilitación de colegios e institutos que siguen en el papel.
Ya está bien del deterioro y privatización de la sanidad pública. De la falta de infraestructuras, de personal y de equipamiento de los centros valencianos. De su privatización con la adjudicación de la gestión del hospital de la Ribera a una empresa privada y las intenciones de privatización de los nuevos hospitales en proyecto. Además de la privatización de los parking públicos de varios hospitales como los de Alicante y la Villajosoya. Solo un dato, somos la comunidad española con menos camas hospitalarias por cada mil habitantes, 2,71 camas.
Ya está bien de la desidia e irresponsabilidad con que tratan los transportes públicos, a la falta de austeridad, y a la falta de inversiones y mantenimiento entorno a FGV -74 siniestros en 4 años-. No olvidemos el accidente del metro de valencia y a los 41 muertos que se produjeron. No olvidemos que nadie dimitió por ese accidente. Y lo más importante que con una simple baliza con un valor de 3500€ se hubiera evitado el accidente.
Ya está bien de la inexistencia de políticas sociales en nuestra comunidad.
Ya está bien del estrangulamiento de la cultura.
Ya está bien de la manipulación de Canal Nou.
Ya está bien del chantaje de la Formula Uno.
Prometen y prometen, pero a mi ya no me engañan. Han tenido 12 años para hacerlo, no creo que vayan hacerlo ahora. La abstención es el verdadero aliado del PP, así que suplico a todos los valencianos que vayan a votar el 27M, por que ya está bien.
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