domingo, 1 de mayo de 2011
Día 1 de Mayo. Día de los trabajadores.
Hay palabras que suenan tan ciertas ahora como hace 125 años: "Mientras unos amontonan millones otros caen en la degradación y la miseria, así como el agua y aire son libres para todos, así la tierra y las invenciones de los hombres de ciencias debes ser utilizados en beneficio de todos!! Vuestras leyes están en oposición con la naturaleza. Mediante ellas robaís a las masas del pueblo a la vida, a la libertad y al bienestar. No combato individualmente a los capitalistas, combato al sistema que produce esos privilegios. Mi mas ardiente deseo que trabajadores sepan quienes son sus enemigos y quienes sus amigos. Todo lo demás merece mi desprecio" (George Engel, fue un anarquista y sindicalista ejecutado mediante ahorcamiento en la Revuelta de Haymarket,junto con Albert Parsons, August Spies, y Adolph Fischer, los "martires de Chicago" en 1886)
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Hessel y los valencianos (Francesc Michavila)
El acontecimiento literario del año en Francia ha sido la aparición de un opúsculo vibrante, como si estuviese escrito con el corazón. El pequeño libro, titulado Indignez-vous (Indignaos), consiste en un alegato de Stéphane Hessel, un viejo y sabio diplomático francés comprometido toda su vida con su país. Hessel tiene 93 años. La edad del autor resalta por el verbo apasionado que emplea, con el que no duda en golpear la conciencia conformista de los jóvenes.
'Indignaos' llama a la instauración de una verdadera democracia económica y social Hessel, en su obra, de la que en tres meses escasos ha vendido más de millón y medio de ejemplares, reclama los valores de la Resistencia, plenos de una vitalidad que contrasta con la indiferencia o la apatía de muchos ciudadanos actuales, ante los atropellos o las injusticias. En el texto, en el que plasma su compromiso vital, afirma su anhelo de "velar todos juntos para que nuestra sociedad siga siendo una sociedad de la que estemos orgullosos".
Lo compré en el bulevar Saint Michel de París, enfrente de los Jardines de Luxemburgo. Sentí intensa emoción al hacerlo. No pude resistir la tentación de comprar varias copias y, a modo de regalo, difundir sus ideas. A la salida de la librería pensé en mi tierra valenciana. Pensé en las numerosas razones que tienen los valencianos para indignarse. En mi interior se juntaron sentimientos y un impacto íntimo, una llamada a la conciencia. El motivo de la resistencia, dice el autor, es la indignación. La indignación emana de una voluntad de compromiso. "Os deseo a todos que tengáis vuestro motivo de indignación", proclama con solemnidad.
La llamada que realiza el libro es una reivindicación de los valores eternos. La instauración de una verdadera democracia económica y social. Hessel se indigna porque la distancia entre el poder adquisitivo de los ricos y los pobres jamás ha sido tan grande. "El justo reparto de las riquezas creadas por el mundo del trabajo", dice, debe primar sobre "el poder del dinero". Hessel pasa revista a la disponibilidad de los recursos energéticos, a la garantía que deben tener los ciudadanos de suficientes medios de subsistencia, al derecho a una instrucción más elevada, y concluye que el salario ha de ser la base de los derechos sociales.
Tras su lectura, no es difícil sentir el espíritu imbuido de la idea de que la peor de las actitudes es la indiferencia. Que es necesaria una reivindicación del optimismo, que quizá esta sea la hora de la insurrección pacífica, y quien busca motivos para indignarse los encontrará.
Soy valenciano por los 16 costados, al modo que decía Unamuno en una carta a Cándamo en 1900 sobre su condición de vasco, y siento a mi pueblo a través de todos mis poros. Así ha sido siempre en mi vida, y por eso me pregunto ahora: ¿cómo es posible el silencio resignado de un pueblo del que antes, en la adolescencia y la juventud, presumía ante mis amigos? De su historia me sentía orgulloso, y no había conversación en la que no hallase motivos para destacar mi origen. Ahora, frecuentemente, me callo. ¡La mansedumbre! ¡La docilidad! ¿Por qué esta conformidad ante las tropelías? ¿A qué viene esta resignación, que acepta los males como inevitables? ¿Es ello propio de los "valencianos de alegría", como nos llamaba Miguel Hernández en Vientos del pueblo?
La mala imagen que se percibe fuera de lo que acontece en la sociedad valenciana es constante. Noticias de corrupciones cotidianas. Escándalos que ocurren casi a diario. Personajes oscuros, negocios inconfesables, tramas indecentes de intereses. Ante ello, una gran parte de nuestro pueblo acepta el panorama como si fuese definitivo. Muchos miran hacia otro lado. ¿Tan baja es nuestra autoestima? Parece como si estuviésemos en el paraíso de la ignominia.
¿Por qué? ¿A cambio de qué este silencio? Los datos por los que se mide la situación de la sociedad y el estado de la economía no justifican ningún tipo de complicidad. El paro en la sociedad valenciana es superior a la media española, y la comparación evoluciona a peor. El nivel de formación es inferior. En valores relativos, la renta per cápita de los valencianos empeora. Parece como si fuésemos un pueblo insustancial, sin alma, al que nada le duele y todo le resbala. En pocos lugares, en pocas sociedades, podría tener tanta validez el alegato de Hessel como en nuestra amada tierra valenciana. Es como si estuviese hecho a propósito para los valencianos.
Indignarse es el primer paso que hay que dar para creer en un pueblo como proyecto colectivo, para avanzar por el camino que nos permita llegar a sentirnos orgullosos de cómo somos. Es la hora de la indignación para los valencianos. Indignación, sí; pasividad, no. Acaso sea también la hora de la insurrección pacífica, pues no somos un pueblo derrotado. Cierto es que de tanto conmemorar derrotas nos hemos acostumbrado a tenerlas permanentemente en la retina.
El valenciano es un pueblo con muchas virtudes. Ama la vida, es innovador, el arte y la música le definen. Le gusta viajar, es vitalista. Es festivo. Es laborioso. Es creativo. Por ello, y por otras muchas más razones, ha de ser consciente de sus valores, ufanarse de ellos y reivindicarlos permanentemente. Fuster le dio un proyecto de futuro, su pensamiento lo vertebraba; pero, si no es ese, que sea otro, pero que sea uno. Durante siglos el valenciano fue un pueblo de resistentes. ¿Qué complejo esconde ahora para no seguir siéndolo? Debe levantar ya la voz, y decir basta.
Valencianos: indignaos.
http://www.indignaos.com/
Francesc Michavila es catedrático de Matemática Aplicada y director de la Cátedra Unesco de Gestión y Política Universitaria de la Universidad Politécnica de Madrid.
'Indignaos' llama a la instauración de una verdadera democracia económica y social Hessel, en su obra, de la que en tres meses escasos ha vendido más de millón y medio de ejemplares, reclama los valores de la Resistencia, plenos de una vitalidad que contrasta con la indiferencia o la apatía de muchos ciudadanos actuales, ante los atropellos o las injusticias. En el texto, en el que plasma su compromiso vital, afirma su anhelo de "velar todos juntos para que nuestra sociedad siga siendo una sociedad de la que estemos orgullosos".
Lo compré en el bulevar Saint Michel de París, enfrente de los Jardines de Luxemburgo. Sentí intensa emoción al hacerlo. No pude resistir la tentación de comprar varias copias y, a modo de regalo, difundir sus ideas. A la salida de la librería pensé en mi tierra valenciana. Pensé en las numerosas razones que tienen los valencianos para indignarse. En mi interior se juntaron sentimientos y un impacto íntimo, una llamada a la conciencia. El motivo de la resistencia, dice el autor, es la indignación. La indignación emana de una voluntad de compromiso. "Os deseo a todos que tengáis vuestro motivo de indignación", proclama con solemnidad.
La llamada que realiza el libro es una reivindicación de los valores eternos. La instauración de una verdadera democracia económica y social. Hessel se indigna porque la distancia entre el poder adquisitivo de los ricos y los pobres jamás ha sido tan grande. "El justo reparto de las riquezas creadas por el mundo del trabajo", dice, debe primar sobre "el poder del dinero". Hessel pasa revista a la disponibilidad de los recursos energéticos, a la garantía que deben tener los ciudadanos de suficientes medios de subsistencia, al derecho a una instrucción más elevada, y concluye que el salario ha de ser la base de los derechos sociales.
Tras su lectura, no es difícil sentir el espíritu imbuido de la idea de que la peor de las actitudes es la indiferencia. Que es necesaria una reivindicación del optimismo, que quizá esta sea la hora de la insurrección pacífica, y quien busca motivos para indignarse los encontrará.
Soy valenciano por los 16 costados, al modo que decía Unamuno en una carta a Cándamo en 1900 sobre su condición de vasco, y siento a mi pueblo a través de todos mis poros. Así ha sido siempre en mi vida, y por eso me pregunto ahora: ¿cómo es posible el silencio resignado de un pueblo del que antes, en la adolescencia y la juventud, presumía ante mis amigos? De su historia me sentía orgulloso, y no había conversación en la que no hallase motivos para destacar mi origen. Ahora, frecuentemente, me callo. ¡La mansedumbre! ¡La docilidad! ¿Por qué esta conformidad ante las tropelías? ¿A qué viene esta resignación, que acepta los males como inevitables? ¿Es ello propio de los "valencianos de alegría", como nos llamaba Miguel Hernández en Vientos del pueblo?
La mala imagen que se percibe fuera de lo que acontece en la sociedad valenciana es constante. Noticias de corrupciones cotidianas. Escándalos que ocurren casi a diario. Personajes oscuros, negocios inconfesables, tramas indecentes de intereses. Ante ello, una gran parte de nuestro pueblo acepta el panorama como si fuese definitivo. Muchos miran hacia otro lado. ¿Tan baja es nuestra autoestima? Parece como si estuviésemos en el paraíso de la ignominia.
¿Por qué? ¿A cambio de qué este silencio? Los datos por los que se mide la situación de la sociedad y el estado de la economía no justifican ningún tipo de complicidad. El paro en la sociedad valenciana es superior a la media española, y la comparación evoluciona a peor. El nivel de formación es inferior. En valores relativos, la renta per cápita de los valencianos empeora. Parece como si fuésemos un pueblo insustancial, sin alma, al que nada le duele y todo le resbala. En pocos lugares, en pocas sociedades, podría tener tanta validez el alegato de Hessel como en nuestra amada tierra valenciana. Es como si estuviese hecho a propósito para los valencianos.
Indignarse es el primer paso que hay que dar para creer en un pueblo como proyecto colectivo, para avanzar por el camino que nos permita llegar a sentirnos orgullosos de cómo somos. Es la hora de la indignación para los valencianos. Indignación, sí; pasividad, no. Acaso sea también la hora de la insurrección pacífica, pues no somos un pueblo derrotado. Cierto es que de tanto conmemorar derrotas nos hemos acostumbrado a tenerlas permanentemente en la retina.
El valenciano es un pueblo con muchas virtudes. Ama la vida, es innovador, el arte y la música le definen. Le gusta viajar, es vitalista. Es festivo. Es laborioso. Es creativo. Por ello, y por otras muchas más razones, ha de ser consciente de sus valores, ufanarse de ellos y reivindicarlos permanentemente. Fuster le dio un proyecto de futuro, su pensamiento lo vertebraba; pero, si no es ese, que sea otro, pero que sea uno. Durante siglos el valenciano fue un pueblo de resistentes. ¿Qué complejo esconde ahora para no seguir siéndolo? Debe levantar ya la voz, y decir basta.
Valencianos: indignaos.
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Francesc Michavila es catedrático de Matemática Aplicada y director de la Cátedra Unesco de Gestión y Política Universitaria de la Universidad Politécnica de Madrid.
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Stéphane Hessel
miércoles, 19 de enero de 2011
Arquitectura Milagrosa (www.islasterritorio.blogspot.com) Art. de Fedérico García Barba

Durante los últimos quince años numerosas ciudades españolas han visto surgir en sus entornos urbanos más privilegiados una serie de edificios extraordinarios, cada vez más espectaculares y extravagantes. Ello ha sido el resultado de la conjunción entre unos políticos creyentes en el taumatúrgico papel transformador de la arquitectura y unos arquitectos estrella, ególatras hasta extremos inconcebibles.
Este libro es una reflexión sobre esta circunstancia y una recopilación de varios relatos sobre esa producción arquitectónica grandilocuente realizada en unas cuantas ciudades españolas. Se refiere a Bilbao, Valencia, Santiago de Compostela, Zaragoza, Barcelona, Madrid, etc. en las que se han producido (y siguen produciéndose) las mas disparatadas apuestas en aras de una deseable concentración icónica de hitos urbanos de aparente referencia a nivel mundial.
<---Todo ello ha sido posible gracias a una época de gran bonanza económica en España, caracterizada por una amplia disponibilidad de recursos públicos y privados. La conjunción entre una etapa de gran crecimiento del sector de la construcción, la generación de beneficios asociada, junto a la entrada de ingentes subvenciones procedentes de los fondos estructurales europeos, ha permitido que los responsables políticos de autonomías y ayuntamientos hayan dispuesto de excedentes presupuestarios para dedicarlos a todo tipo de actuaciones megalomaníacas y altamente innecesarias. Las coartadas para realizar estas inversiones escandalosas siempre han estado ligadas a la provisión de nuevos servicios culturales y deportivos, concebidos como el nuevo campo espectacular que genera mayor atractivo popular junto a la estimulación de una especie de turismo peregrino a la visita de esos nuevos santuarios contemporáneos. La construcción de todo tipo de infraestructuras dotacionales, museos, auditorios, centros de congresos, estadios, etc. ha sido el motor de esta hornada de desafueros que ha generado uno de los mayores espacios de despilfarro de los recursos públicos en la historia reciente de este país. El falso argumento utilizado para avalar apuestas disparatadas, ha sido la necesidad de determinadas ciudades de propiciar un renacimiento económico, de establecer una nueva conexión con la escena internacional a través de la promoción de eventos espectaculares. Según esa mitología aquellas regiones que no generan un acontecimiento que se refleje masivamente en los medios, corren el riesgo de un declive irremediable en esta etapa de globalización galopante a nivel mundial. La verdad es que en esta epidemia de construcción de todo tipo de iconos arquitectónicos se ha producido una conjunción de egos extremos para generar una serie de lugares en los que expresar el deseo de gloria y trascendencia hacia el futuro tanto de los responsables políticos promotores como la de aquellos arquitectos que se consideran a sí mismos una reencarnación contemporánea de las grandes figuras de la historia del arte. Santiago Calatrava, por ejemplo, que se ve a sí mismo como una especie de Leonardo da Vinci, a la vez arquitecto, escultor e ingeniero. Como diría un compañero de una manera cínica, los arquitectos son aquella especie animal más cercana a Dios. El libro de Llátzer Moix relata con todo lujo de detalles cuales han sido ese abanico de argumentos y coartadas que han utilizado tanto políticos como arquitectos, para justificar ante la población las más disparatadas apuestas edificatorias, muchas de ellas realizadas sin control ni freno de ningún tipo. El texto incluye múltiples peripecias auspiciadas por algunos representantes con responsabilidad en las instituciones locales y regionales del estado español. Abarca ejemplos increíbles del descontrol que ha supuesto este tipo de acciones en la administración de unos recursos públicos que se han hecho escasísimos de repente con la crisis económica actual. Un posible resumen de esta etapa histórica que se haga en el futuro debería calificarse como mínimo de irresponsable.---> <---

Espacio de acceso al museo Guggenheim. Bilbao, 1997. Frank Gehry, arquitecto
Según Moix el origen de este cúmulo de despropósitos estaría en la transformación experimentada por la ciudad de Bilbao y la construcción del museo Guggenheim. De acuerdo a su planteamiento, la mayoría de la población identificaría en ese caso un proceso exitoso de reconversión urbana a partir de una imagen arquitectónica determinada. Por el contrario, la realidad es que las consecuencias favorables para la ciudad fueron el resultado de una operación de renovación urbana de gran alcance, largamente pensada y programada y no el resultado de un milagro icónico como el que representa ese edificio concreto.
El caso de Santiago de Compostela y su futura Ciudad de la Cultura quizás podría ser el ejemplo más significativo de toda esta serie de desatinos que han adjetivado a la arquitectura más reciente realizada en España.
En esa iniciativa, todavía inconclusa después de superar ya más de una década de gestación y la inversión de ingentes cantidades de dinero público, se han reflejado de una manera más extrema las consecuencias de una concepción espectacular de la arquitectura; aquella en la que confluye la búsqueda de una inasible gloria política y las paranoias artísticas de algunos arquitectos contemporáneos reconocidos internacionalmente. Todo ello, apoyado en un despilfarro extremo e inconsecuente de los recursos públicos obtenidos a través de los impuestos.
En la monumental y mastodóntica Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela, los protagonistas principales son un político de larga trayectoria -Manuel Fraga- con voluntad de trascendencia histórica y un teórico vanguardista –Peter Eisenman- con escasas obras de dimensión y muy acostumbrado a desenvolverse en los foros académicos universitarios.

Grado de ejecución de la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela en 2008. Peter Eisenman, arquitecto
Según la descripción realizada por Llàtzer Moix, el gobierno de la comunidad autónoma gallega convocaba en 1999 un concurso internacional de ideas para la realización de una inconcreta instalación destinada a todo tipo de supuestas actividades culturales. Se estimaba entonces que podría tener una superficie construida superior a los 60.000 m2 que se desplegarían sobre una parcela de7 hectáreas, situada a las afueras de la ciudad histórica de santiago en el monte Gaiás. En la convocatoria realizada se definía un planteamiento abierto a propuestas innovadoras y fundamentalmente imprecisas, sobre cual debía ser el carácter de este nuevo equipamiento cultural. El arquitecto finalmente seleccionado fue el neoyorquino Eisenman, cuya idea suponía el desmonte de la parte superior del monte y su sustitución por una estructura edificada que remedaría la volumetría previa. El espacio resultante se trocearía transversalmente para definir unos recintos individuales destinados a centro de nuevas tecnologías, bibliotecas, teatro de música y museo.
El presupuesto inicial preveía una inversión superior a 100 millones de euros, cuya realización duraría 36 meses y sería capaz de atraer a dos o tres millones de visitantes anuales. El resultado es que estimaciones de los responsables políticos actuales ya han admitido que el gasto se quintuplicará como mínimo y las obras culminaran en 2021 si la construcción sigue el ritmo actual. ¡32 años después del lanzamiento del proyecto! Un esfuerzo más digno de faraones egipcios que de líderes de una democracia teóricamente homologada con Europa.
He aquí el resultado de una malísima inversión pública que se gesta con la coartada del aumento del atractivo turístico de un lugar pero cuyas verdaderas razones tienen más que ver con el deseo de un político concreto de pasar a la historia con una obra arquitectónica que represente su legado. Como él mismo Manuel Fraga ha declarado se hará justicia si alguien quiere ponerle mi nombre a la ciudad.
Ya en el momento del fallo del concurso la propuesta de Peter Eisenman para la Ciudad de la Cultura de Santiago se destacaba por la indefinición de aspectos significativos tales como fachadas y cubiertas y el excesivo tamaño lo que originará severas desviaciones presupuestarias, tal y como se exponía en el voto particular de uno de los miembros del jurado, el arquitecto Wilfred Wang.

Palau de les Arts y Hemisferic. Valencia, 1998 y 2005. Santiago Calatrava, arquitecto, ingeniero y escultor.
Una narración igualmente ejemplar sobre la creencia en una arquitectura salvífica es la que relaciona al valenciano Calatrava y su ciudad de origen. Allí ha logrado realizar un conjunto de edificios e infraestructuras ingenieriles caracterizado por la desmesura y que ya en 2007, superaban los 1.100 millones de €uros de inversión conjunta.
La ristra de edificios monumentales realizados en el cauce del río Turia por este arquitecto taumatúrgico, constituyen una muestra más del síndrome del traje del emperador. Una especie de enfermedad epidémica que ha aquejado a numerosos responsables políticos españoles y al que ya me referí en relación a sucesos similares ocurridos en mi propia ciudad.
Calatrava se caracteriza por minusvalorar el posible esfuerzo de las estructuras, el regusto formal y una excesiva afición por el ornamento superfluo. Para él, la cuestión funcional que motivan en origen a los edificios así como la necesaria racionalidad de las estructuras son lastres engorrosos a los que no hay que prestar mucha atención. Lo importante es el gesto que fundamente el carácter icónico de sus propuestas, siempre vagamente relacionadas con las formas naturales y la biología. Un ejemplo de esta deriva formalista es la que representan sus puentes en los que ha habido que reconstruir los ríos una vez ejecutada la estructura y en los que sus cables no son realmente soportes sino afeites para conseguir una imagen determinada.

Museo de la Ciencia Príncipe Felipe. Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. Santiago Calatrava, arquitecto.
Esta despreocupación por la razón funcional de edificios y estructuras ha llevado siempre aparejada la improvisación y los excesivos sobrecostos, a lo largo de la ya dilatada trayectoria del arquitecto valenciano. Calatrava ha arruinado a más de uno como lo ocurrido con el descrédito del líder sindical sueco que solicitó su asesoramiento para lograr una obra residencial relevante en su ciudad, Malmö. Es el ejemplo extremo que representa el edificio bautizado como torso girado, o Turning Torso; una torre residencial cuyos problemas estructurales, derivados de un capricho formal, y la grave indefinición técnica de su proyecto casi logran que no pudiera llevarse a cabo.
Por el libro desfilan también otros inefables representantes de esta fauna desgraciada que ha representado a la arquitectura contemporánea en las dos últimas décadas. Frank Gehry, Jean Nouvel, Zaha Hadid, Dominique Perrault, etc. Arquitectos capaces de convencer a los más reticentes auditorios y personajes, basándose en sus increíbles dotes retóricas y en la exhibición de supuestas capacidades artísticas que son solo ensoñaciones sin un soporte en un conocimiento técnico real.
Pabellón Puente. Zaragoza, 2008. Zaha Hadid, arquitecta
La arquitectura milagrosa de esa pléyade de arquitectos estrella de renombre mundial ha encontrado en España un caldo de cultivo ejemplar, que ha tenido emuladores aplicados en muchos otros lugares del mundo, como la ciudad de Dubai. La confianza puesta por políticos y empresarios en estos timadores de última generación es el exponente último de la acuciante necesidad de todo tipo de ciudades, grandes y pequeñas, de contar con herramientas renovadas para el aumento del atractivo en la despiadada batalla por la hegemonía y el poder global.
Una consecuencia de su papel hegemónico en el espectáculo mediático es el afán de muchos arquitectos por lograr encargos en unas condiciones similares, olvidando las verdaderas necesidades de sus clientes privados y públicos. Sin embargo, la actual crisis de escasez de recursos tiene visos de una larga duración y reclama un cambio en las actitudes políticas y profesionales. Pues como señala certeramente Moix, se trata de poner coto al derroche. Una obra pública que puede inaugurarse por 20 millones de euros, si acaba costando 100, la administración deja de invertir 80 de nuestros millones en obras menos vistosas, pero quizás más necesarias. Urge devolver la sensatez a la arquitectura, en especial la que se levanta con inversión pública.
Un libro muy ameno e ilustrativo, lleno de anécdotas de las tragicomedias de nuestra época, en especial sobre una cuestión que nos cuesta muchísimo dinero.--->
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miércoles, 10 de noviembre de 2010
FRAGMENTO LITERARIO: LECTURA El infierno de Azaña
Perdida la Guerra Civil, Manuel Azaña se vio abandonado por casi todos los suyos y vivió huyendo de franquistas y nazis hasta su muerte, hace ahora 70 años. Extracto de un nuevo libro sobre el ex presidente de la II República
Mientras el ahora simple ciudadano Manuel Azaña vivía aquel exilio introvertido y melancólico, las autoridades franquistas incoaban en Madrid un expediente, iniciado el 31 de agosto de 1939, a quien fuera símbolo de la República. Con su casona familiar de Alcalá saqueada y posteriormente ocupada por la Falange, los servicios policiales y militares iban calificando a Azaña de persona "de carácter seco, agrio, con dureza más efectiva que real", iban tildando al político de "hábil sofista, contundente polemista y enemigo rencoroso de la Iglesia" y, en definitiva, iban desgranando los tópicos que más tarde persiguieron, durante las décadas del franquismo, al jefe del Estado republicano. Maricón, pervertido, anticlerical, monstruo, cobarde o destructor del Ejército y de los valores patrios fueron lugares comunes de una de las campañas de desprestigio más sistemáticas y brutales de la España contemporánea.
Diplomáticos mexicanos protegieron al ex jefe del Estado español en sus últimos meses de vida azarosa en Francia
Cuando el tribunal de depuración dictó su sentencia, en abril de 1941, Azaña ya había muerto, aunque esa circunstancia no impidió que fuera condenado al pago de 100 millones de pesetas, una fortuna para la época.
(...) La incomodidad y el nerviosismo de todos aumentó enormemente cuando el 1 de septiembre de aquel año (1939) la Alemania nazi ocupó Polonia y obligó a Francia y el Reino Unido a declarar la guerra a Hitler. El temor a una invasión germana del territorio francés y los recelos hacia la posibilidad de que Suiza pudiera perder su neutralidad llevaron a los Azaña Rivas a sopesar la posibilidad de trasladarse al oeste de Francia. "No creo que Franco vaya a buscarnos a Burdeos", fue el comentario esperanzado de don Manuel. Se equivocaba, no obstante. De este modo, el grupo refugiado en Collonges-sous-Salève recogía la sugerencia que les había hecho Carlos Montilla, ex embajador republicano en Belgrado y La Habana, un diplomático demócrata y admirador de Azaña, a quien había visitado en su refugio alpino. Así pues, a mediados de octubre, Manuel Azaña y su inseparable cuñado realizaron el largo viaje desde Collonges-sous-Salève hasta Arcachon en ferrocarril, y no por carretera, dadas las dificultades para conseguir gasolina y permisos de circulación en Francia una vez iniciada la guerra. Guiados por Montilla y por su mujer, que ya se habían instalado en Pyla-sur-Mer, llegaron a aquel paraje de la costa atlántica, famoso por sus inmensas dunas, muy cerca de Arcachon y a 50 kilómetros de Burdeos.
(...) A medida que pasaban los meses de su exilio francés, el ex presidente se iba desilusionando de la actitud del país vecino, esa Francia a la que él había admirado, casi reverenciado, desde su juventud. Pero cuando llegó la hora del destierro, Azaña se percató de que, junto a una minoría de franceses, que lo saludaban y lo elogiaban en la calle, el resto de ciudadanos y, de manera especial, las autoridades adoptaban una actitud despectiva no tanto hacia su persona, sino, lo que era más grave, hacia el régimen republicano que él había encarnado. Así pues, sus críticas hacia la cínica e injusta política de no intervención durante la guerra se vieron acrecentadas por el trato que se daba a los españoles en los campos de concentración del Mediodía francés, por la escasa consideración que recibían los combatientes de la República y, en suma, por el menosprecio del que eran objeto unos soldados y civiles que habían defendido en España la libertad de Europa.
Esta actitud miope y cobarde de los gobiernos de París le indignó mucho. No fue el único refugiado de talla que dejó constancia de su decepción con Francia. La abogada, miembro de Izquierda Republicana y diputada Victoria Kent, enviada por el Gobierno en 1937 a la embajada en París para canalizar la salida de los refugiados, se vio forzada, tras la entrada de los nazis en la capital francesa en junio de 1940, a vivir de forma clandestina durante cuatro años para evitar que la Gestapo y la policía franquista la detuvieran y la deportaran a España para ser juzgada y "probablemente fusilada", como dijo ella misma. Con el nombre falso de madame Duval, y protegida por la Cruz Roja y la Resistencia, Kent pudo observar la actitud de los franceses, que osciló entre el colaboracionismo y la oposición, pasando por una gran mayoría acomodaticia.
(...) Los temores a que Azaña fuera detenido por la Gestapo, que dominaba la zona de Arcachon y toda la fachada atlántica francesa hasta la frontera con España, se volvieron más fundados cada día que pasaba, y por ello los diplomáticos mexicanos, que se habían hecho cargo de su protección, recomendaron su desplazamiento hacia el sureste de Francia. Es importante reseñar que los terribles oficiales nazis actuaron durante aquellos tiempos a las órdenes de la policía franquista en lo que se refería a la persecución y detención de dirigentes republicanos, y el ex jefe del Estado era, por supuesto, una de las piezas más codiciadas por el nuevo régimen fascista. De hecho, el cuñado de Franco y ministro de Exteriores, Ramón Serrano Súñer, puso especial empeño en que Azaña fuera extraditado, si bien no logró su propósito. Convencido, pues, por los mexicanos, el matrimonio Azaña Rivas decidió finalmente abandonar Pyla-sur-Mer. Su secretario, Martínez Saura, refirió en sus memorias la marcha de Azaña, a finales de junio, desde Pyla-sur-Mer hasta Montauban, una pequeña ciudad de provincias cercana a Toulouse. (...) El grupo salió de Pyla-sur-Mer con los nazis pisándoles literalmente los talones.
(...) Todo el cuadro se había oscurecido aún más desde que la pareja recibiese la noticia de que la Gestapo y la policía franquista habían detenido a Cipriano Rivas Cherif (cuñado de Azaña), Carlos Montilla y Miguel Salvador, un ex diputado de Izquierda Republicana en Pyla-sur-Mer, el 10 de julio, poco después de la marcha de los Azaña Rivas. Los tres fueron extraditados casi de inmediato a España, donde fueron juzgados en consejo de guerra sumarísimo y condenados a la pena de muerte, una noticia que fue conocida a finales de aquel septiembre. (...) Azaña, que había sufrido un amago de infarto cerebral al conocer aquella noticia, ya casi no podía ni hablar y estaba, por tanto, incapacitado para realizar ningún tipo de gestión. Sólo acertó a decir en una ocasión: "¡Bien saben lo que me han hecho! Esto sí que no lo resisto!".
Ciudadano Azaña, de Miguel Ángel Villena. Editorial Península. Precio: 23,90 euros.
Mientras el ahora simple ciudadano Manuel Azaña vivía aquel exilio introvertido y melancólico, las autoridades franquistas incoaban en Madrid un expediente, iniciado el 31 de agosto de 1939, a quien fuera símbolo de la República. Con su casona familiar de Alcalá saqueada y posteriormente ocupada por la Falange, los servicios policiales y militares iban calificando a Azaña de persona "de carácter seco, agrio, con dureza más efectiva que real", iban tildando al político de "hábil sofista, contundente polemista y enemigo rencoroso de la Iglesia" y, en definitiva, iban desgranando los tópicos que más tarde persiguieron, durante las décadas del franquismo, al jefe del Estado republicano. Maricón, pervertido, anticlerical, monstruo, cobarde o destructor del Ejército y de los valores patrios fueron lugares comunes de una de las campañas de desprestigio más sistemáticas y brutales de la España contemporánea.
Diplomáticos mexicanos protegieron al ex jefe del Estado español en sus últimos meses de vida azarosa en Francia
Cuando el tribunal de depuración dictó su sentencia, en abril de 1941, Azaña ya había muerto, aunque esa circunstancia no impidió que fuera condenado al pago de 100 millones de pesetas, una fortuna para la época.
(...) La incomodidad y el nerviosismo de todos aumentó enormemente cuando el 1 de septiembre de aquel año (1939) la Alemania nazi ocupó Polonia y obligó a Francia y el Reino Unido a declarar la guerra a Hitler. El temor a una invasión germana del territorio francés y los recelos hacia la posibilidad de que Suiza pudiera perder su neutralidad llevaron a los Azaña Rivas a sopesar la posibilidad de trasladarse al oeste de Francia. "No creo que Franco vaya a buscarnos a Burdeos", fue el comentario esperanzado de don Manuel. Se equivocaba, no obstante. De este modo, el grupo refugiado en Collonges-sous-Salève recogía la sugerencia que les había hecho Carlos Montilla, ex embajador republicano en Belgrado y La Habana, un diplomático demócrata y admirador de Azaña, a quien había visitado en su refugio alpino. Así pues, a mediados de octubre, Manuel Azaña y su inseparable cuñado realizaron el largo viaje desde Collonges-sous-Salève hasta Arcachon en ferrocarril, y no por carretera, dadas las dificultades para conseguir gasolina y permisos de circulación en Francia una vez iniciada la guerra. Guiados por Montilla y por su mujer, que ya se habían instalado en Pyla-sur-Mer, llegaron a aquel paraje de la costa atlántica, famoso por sus inmensas dunas, muy cerca de Arcachon y a 50 kilómetros de Burdeos.
(...) A medida que pasaban los meses de su exilio francés, el ex presidente se iba desilusionando de la actitud del país vecino, esa Francia a la que él había admirado, casi reverenciado, desde su juventud. Pero cuando llegó la hora del destierro, Azaña se percató de que, junto a una minoría de franceses, que lo saludaban y lo elogiaban en la calle, el resto de ciudadanos y, de manera especial, las autoridades adoptaban una actitud despectiva no tanto hacia su persona, sino, lo que era más grave, hacia el régimen republicano que él había encarnado. Así pues, sus críticas hacia la cínica e injusta política de no intervención durante la guerra se vieron acrecentadas por el trato que se daba a los españoles en los campos de concentración del Mediodía francés, por la escasa consideración que recibían los combatientes de la República y, en suma, por el menosprecio del que eran objeto unos soldados y civiles que habían defendido en España la libertad de Europa.
Esta actitud miope y cobarde de los gobiernos de París le indignó mucho. No fue el único refugiado de talla que dejó constancia de su decepción con Francia. La abogada, miembro de Izquierda Republicana y diputada Victoria Kent, enviada por el Gobierno en 1937 a la embajada en París para canalizar la salida de los refugiados, se vio forzada, tras la entrada de los nazis en la capital francesa en junio de 1940, a vivir de forma clandestina durante cuatro años para evitar que la Gestapo y la policía franquista la detuvieran y la deportaran a España para ser juzgada y "probablemente fusilada", como dijo ella misma. Con el nombre falso de madame Duval, y protegida por la Cruz Roja y la Resistencia, Kent pudo observar la actitud de los franceses, que osciló entre el colaboracionismo y la oposición, pasando por una gran mayoría acomodaticia.
(...) Los temores a que Azaña fuera detenido por la Gestapo, que dominaba la zona de Arcachon y toda la fachada atlántica francesa hasta la frontera con España, se volvieron más fundados cada día que pasaba, y por ello los diplomáticos mexicanos, que se habían hecho cargo de su protección, recomendaron su desplazamiento hacia el sureste de Francia. Es importante reseñar que los terribles oficiales nazis actuaron durante aquellos tiempos a las órdenes de la policía franquista en lo que se refería a la persecución y detención de dirigentes republicanos, y el ex jefe del Estado era, por supuesto, una de las piezas más codiciadas por el nuevo régimen fascista. De hecho, el cuñado de Franco y ministro de Exteriores, Ramón Serrano Súñer, puso especial empeño en que Azaña fuera extraditado, si bien no logró su propósito. Convencido, pues, por los mexicanos, el matrimonio Azaña Rivas decidió finalmente abandonar Pyla-sur-Mer. Su secretario, Martínez Saura, refirió en sus memorias la marcha de Azaña, a finales de junio, desde Pyla-sur-Mer hasta Montauban, una pequeña ciudad de provincias cercana a Toulouse. (...) El grupo salió de Pyla-sur-Mer con los nazis pisándoles literalmente los talones.
(...) Todo el cuadro se había oscurecido aún más desde que la pareja recibiese la noticia de que la Gestapo y la policía franquista habían detenido a Cipriano Rivas Cherif (cuñado de Azaña), Carlos Montilla y Miguel Salvador, un ex diputado de Izquierda Republicana en Pyla-sur-Mer, el 10 de julio, poco después de la marcha de los Azaña Rivas. Los tres fueron extraditados casi de inmediato a España, donde fueron juzgados en consejo de guerra sumarísimo y condenados a la pena de muerte, una noticia que fue conocida a finales de aquel septiembre. (...) Azaña, que había sufrido un amago de infarto cerebral al conocer aquella noticia, ya casi no podía ni hablar y estaba, por tanto, incapacitado para realizar ningún tipo de gestión. Sólo acertó a decir en una ocasión: "¡Bien saben lo que me han hecho! Esto sí que no lo resisto!".
Ciudadano Azaña, de Miguel Ángel Villena. Editorial Península. Precio: 23,90 euros.
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viernes, 22 de octubre de 2010
DIVAGACIONES URBANAS (desde Berlín): ESOS TONTOS VILLENEROS

Esos tontos Villeneros… esa frase tan denigrante es la que he tenido que escuchar en determinados círculos técnicos como jornadas sobre Ferrocarril o sobre Urbanismo, provenientes de prestigiosos catedráticos e ingenieros de las ramas correspondientes, conocedores muy bien ellos de la realidad Alicantina y Villenense. Pero para ser justos, esos calificativos tan despectivos eran realizados desde la tribuna con un tono cariñoso, y con el objetivo de advertir y prevenir, sabidos de la presencia de Villeneros en la sala. Y para ser sinceros y autocríticos, una frase que bien nos tenemos merecida.
Y en que se justificaban estos ponentes para decir tal blasfemia: En el gordo. El premio gordo de la lotería que Villena había recibido al ser designada para ser parada de la nueva línea de AVE y ser sede de una las 8 Plataformas Logísticas que la Generalitat Valenciana planea construir con la intención de convertir la comunidad en la puerta sur de las mercancías en Europa. Premio que viene más bien por la gran situación geográfico-estratégica de Villena, que por las demandas enérgicas de la sociedad Villenense, las cuales no quisiera infravalorar.
Y no saben hasta que punto estos dos entes se conforman como la gran oportunidad para la ciudad de Villena desde hace 152 años, cuando se produjo la llegada del ferrocarril a nuestra ciudad. Y no saben hasta que punto me irrita y me enoja el saborear como vamos a perder esta oportunidad histórica como perdimos otras como la integración del ferrocarril con la llegada de los tramos del AVE.

¿Por qué esta es la gran oportunidad? Porque la Alta Velocidad Ferroviaria (AVF), así como la Plataforma Logística, pueden traer consigo una serie de impactos socio-económicos bestiales, unidos a tantos otros, que conformar la gran oportunidad para cambiar nuestro modelo productivo, un modelo productivo obsoleto e incompetitivo en esta economía global, que arroja datos negativos de desempleo mes tras mes en nuestra ciudad, al modelo que nos hará salir de esta crisis y que colocará nuestra economía nacional a la par de el resto de países desarrollados: la economía creativa de las personas, es decir, la economía de la investigación, del desarrollo y de la innovación, que unidas a la logística, la energía, al turismo, y la industria tradicional actualizada al nuevo escenario; posibilitaran la salida de Villena de ese letargo crónico que todo Villenero percibe.
¿Y por qué vamos a perder esta oportunidad? Porque la mera instalación de la AVF no trae consigo estos impactos por generación espontánea, y menos por la situación difícil de la estación respecto a la ciudad y las características propias de Villena. Los impactos llegan después de que la ciudad y la región de esa estación realicen una serie de estrategias y ejecuten una serie de actuaciones que articulen y posibiliten la llegada de los impactos positivos, así como amortigüen los negativos. Villena actualmente, a falta de menos de dos años para la llegada del AVE no ha empezado hacer los deberes y no parece que empiece a hacerlo a corto plazo. Algo que nos sitúa muy lejos de competidores en nuestra situación y que llevan años trabajando en el tema. Algo que nos llevará a perder la posibilidad de un programa de máximos y nos abocará a recoger las migajas de lo que podría haber sido un gran banquete.
¿Qué debemos hacer para empezar hacer las cosas bien? Aplicar el Know-How, es decir, aplicar la experiencia y los conocimientos de otras regiones que se han encontrado con esta oportunidad antes que nosotros.
Lo primero de todo, debemos creer y creérnoslo, que Villena va a tener estación de Alta Velocidad en el 2012, y vamos a tener el amor propio suficiente para conseguir nuestros objetivos. El ayuntamiento y la ciudadanía deben ir a una, conformando un ente que vaya aprendiendo, motivándose y exigiendo resultados a las otras administraciones superiores.
Aprendiendo y motivándose a través de Jornadas y foros técnicos, conferencias, exposiciones, publicación de libros y estudios, etc... . De la redacción de una vez por todas del Plan de Dinamizacion de la AVF, que marque las directrices y estrategias a seguir, así como nos ilumine con una solución definitiva de la integración del ferrocarril convencional en un nuevo marco en el que la Estación y el Parque Logístico se conforman como nuevas piezas de un puzzle junto la pieza llamada Villena.
Ya es hora del inicio del nuevo PGOU, que sustituya al actual desfasado y atemporal, que nos trace la relación entre estos dos nuevos entes y Villena, guiando el crecimiento futuro y reformando la ciudad consolidada siguiendo las directrices del Plan de Dinamizacion.
Debemos marcarnos una hoja de ruta a corto, medio y largo plazo, e ir cumpliendo objetivos decididamente.
Y para finalizar, solicitar a la Generalitat Valenciana plazos para la construcción de la Plataforma Logística, así como exigir a esta y al gobierno central la participación e impulso en todas las actuaciones para la dinamizacion, ya sean económicas, burocráticas-administrativas, sociales o de otra índole.

Cuando uno esta lejos de casa, los sentimientos de amor-odio hacía la tierra se intensifican, te apercibes de los deficits y carencias de nuestra sociedad, así de nuestros tesoros y virtudes, llegando a ver y sentir tu hogar con una mirada diferente. Actualmente, a 2000 km de casa, me enfado y me entristezco leyendo las noticias sobre Villena, ya que según mi humilde opinión hablan de asuntos y sucesos que deberían parecernos superfluos, ya que lo que debería aparecer en los titulares es la lucha de una sociedad por sacar a flote esa gran ciudad latente y dormida. La lucha por volver a confiar en nosotros mismos y nuestras capacidades como pueblo, un pueblo que va aprovechar la gran oportunidad brindada y no la va a tirar a la basura como hiciera en tiempos pasados. Así un día de estos tendré la oportunidad de escuchar con orgullo en algún foro técnico el ejemplo de Villena a la hora de hacer las cosas bien.
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jueves, 26 de agosto de 2010
Crisis de sistema y crisis de valores (Art. de opinión de José Manuel Vidal García)
La crisis que asola España no es una crisis del sistema capitalista, como se ha dicho. Es una crisis de ética. Yo no sé mucho de política, pero sí sé algo de ética. La ética es no cobrar tres pesetas por algo que vale una. Es hacer un contrato razonable a un trabajador por el razonable trabajo desempeñado. Sin necesidad de que nadie tenga que exigir el cumplimiento de unos derechos que ya de por sí se poseen.
Si yo tengo una cartera de piel, usada, y deseo venderla, es legítimo querer alcanzar el máximo beneficio. Pero si te la quiero colocar por un precio desorbitado, unos me llamarán capitalista o neoliberal: el que optimiza al máximo los beneficios; una persona normal, de a pie, me llamará por mi nombre: ladrón.
Lo que nos hemos encontrado en España es algo parecido. Por una parte, la falta de imaginación en el ámbito empresarial y por otra el hijoputismo cultural que venimos arrastrando no sé desde cuándo.
La falta de imaginación empresarial se ceba con los que menos preparación tienen, que en un país como éste, gozosamente inculto, que saca pecho por ello, porque supone la inmediata claudicación ante economías más potentes o baratas. Porque cualquier economía nos hace sombra, supone una amenaza para la modestita economía patria. Antes de que los bancos cortasen la línea de crédito que mantenía a flote a muchas empresas, eran los chinos, más baratos, los que suponían una negra amenaza para las débiles empresas españolas, especialmente en el sector textil o en el del calzado. Donde se va al día, no se investiga, no se invierte: no se innova y por tanto, no se podía competir. Antes de esto, el campo español se veía amenazado por las frutas y hortalizas que venían, por ejemplo, de Marruecos.
Alemania ya está creciendo. Como Inglaterra o Francia. España sigue y seguirá a la cola. Merced a los poderes políticos y económicos que nos rigen. Los que realmente han fallado en esta economía de supervivencia. Los que no han fallado han sido los trabajadores, la gente de la calle, la que va a la fábrica y trabaja sin cobrar. Los rectores políticos y económicos del país: esos son los que han fracasado.
El hijoputismo cultural es el hecho constatado de que en España sólo triunfa el que parece que puede repartir más puñaladas y se condena con frecuencia al más capaz por el sólo hecho de serlo. No en balde, somos el país de la envidia. Así, en los partidos políticos sólo medran aquellos que más daño son capaces de infligir a sus rivales. Sin primar la inteligencia o la capacidad de gestión. ¿Ejemplos? A millones. Pero suelen coincidir con sus líderes y sus escuderos.
Pero eso no es más que un reflejo de lo que la sociedad, el pueblo llano, ha ido haciendo con los años. El hijoputismo que se llama a sí mismo pillo o listo y que no es otra cosa que tratar de aprovecharse vergonzosamente de la situación para prevalecer, más allá de lo razonable, lo justo, lo ético. Vender el piso de la abuela, con más de 30 años, por 125 mil euros, era de listos. Montar una empresa, cobrar las subvenciones y después despedir a los trabajadores, era de listos. Hacer que la gente trabaje cada vez más por cada vez menos dinero, menos derechos, menos seguridad, es de listos. Contratar inmigrantes ilegales porque no se quejan, no se sindican, se pliegan a lo que quieras, es de listos. Pedir alquileres que superan con mucho una hipoteca normal, es de listos; cobrar intereses más altos por los préstamos a inmigrantes, es de listos. Cobrar el paro mientras se tiene un trabajo sin contrato, es de listos. Financiar antes al Cine que a la Universidad, eso es, por desgracia, también, de listos.
Ése es el hijoputismo cultural que tanto daño ha hecho a este país, que tenía y tiene los pisos más caros de Europa con relación al poder adquisitivo y que es la nación con más inmuebles vacíos del continente, con más de dos millones sin uso. Esa pillería nacional ha dado en lo que hoy tenemos: un economía desastrosa desde hace mucho, no de ahora, que no puede competir con ninguna otra; una clase empresarial más que precaria, sablista, que siempre va detrás de que le subvencionen; unos sindicatos que sólo se preocupan de no molestar al Poder, que se despreocupan de los trabajadores, un gobierno poco preparado, de pocas luces y muchas excusas, que improvisa, no planifica, al que le preocupa ganar elecciones en lugar de gobernar y una oposición que es incapaz de rebatir a un gobierno en tenderete; una intelectualidad de poco bulto, una universidad poco o nada relevante; una sociedad, por extensión, cada vez menos preparada, y por tanto, cada vez más indefensa, que tiene que tragar más y más con lo que le echen: condiciones laborales leoninas, gobiernos improvisados, corrupción por doquier, impuestos mal gestionados, niveles de paro insoportables, depreciación de los derechos fundamentales, erosión de las instituciones que la rigen.
Si yo tengo una cartera de piel, usada, y deseo venderla, es legítimo querer alcanzar el máximo beneficio. Pero si te la quiero colocar por un precio desorbitado, unos me llamarán capitalista o neoliberal: el que optimiza al máximo los beneficios; una persona normal, de a pie, me llamará por mi nombre: ladrón.
Lo que nos hemos encontrado en España es algo parecido. Por una parte, la falta de imaginación en el ámbito empresarial y por otra el hijoputismo cultural que venimos arrastrando no sé desde cuándo.
La falta de imaginación empresarial se ceba con los que menos preparación tienen, que en un país como éste, gozosamente inculto, que saca pecho por ello, porque supone la inmediata claudicación ante economías más potentes o baratas. Porque cualquier economía nos hace sombra, supone una amenaza para la modestita economía patria. Antes de que los bancos cortasen la línea de crédito que mantenía a flote a muchas empresas, eran los chinos, más baratos, los que suponían una negra amenaza para las débiles empresas españolas, especialmente en el sector textil o en el del calzado. Donde se va al día, no se investiga, no se invierte: no se innova y por tanto, no se podía competir. Antes de esto, el campo español se veía amenazado por las frutas y hortalizas que venían, por ejemplo, de Marruecos.
Alemania ya está creciendo. Como Inglaterra o Francia. España sigue y seguirá a la cola. Merced a los poderes políticos y económicos que nos rigen. Los que realmente han fallado en esta economía de supervivencia. Los que no han fallado han sido los trabajadores, la gente de la calle, la que va a la fábrica y trabaja sin cobrar. Los rectores políticos y económicos del país: esos son los que han fracasado.
El hijoputismo cultural es el hecho constatado de que en España sólo triunfa el que parece que puede repartir más puñaladas y se condena con frecuencia al más capaz por el sólo hecho de serlo. No en balde, somos el país de la envidia. Así, en los partidos políticos sólo medran aquellos que más daño son capaces de infligir a sus rivales. Sin primar la inteligencia o la capacidad de gestión. ¿Ejemplos? A millones. Pero suelen coincidir con sus líderes y sus escuderos.
Pero eso no es más que un reflejo de lo que la sociedad, el pueblo llano, ha ido haciendo con los años. El hijoputismo que se llama a sí mismo pillo o listo y que no es otra cosa que tratar de aprovecharse vergonzosamente de la situación para prevalecer, más allá de lo razonable, lo justo, lo ético. Vender el piso de la abuela, con más de 30 años, por 125 mil euros, era de listos. Montar una empresa, cobrar las subvenciones y después despedir a los trabajadores, era de listos. Hacer que la gente trabaje cada vez más por cada vez menos dinero, menos derechos, menos seguridad, es de listos. Contratar inmigrantes ilegales porque no se quejan, no se sindican, se pliegan a lo que quieras, es de listos. Pedir alquileres que superan con mucho una hipoteca normal, es de listos; cobrar intereses más altos por los préstamos a inmigrantes, es de listos. Cobrar el paro mientras se tiene un trabajo sin contrato, es de listos. Financiar antes al Cine que a la Universidad, eso es, por desgracia, también, de listos.
Ése es el hijoputismo cultural que tanto daño ha hecho a este país, que tenía y tiene los pisos más caros de Europa con relación al poder adquisitivo y que es la nación con más inmuebles vacíos del continente, con más de dos millones sin uso. Esa pillería nacional ha dado en lo que hoy tenemos: un economía desastrosa desde hace mucho, no de ahora, que no puede competir con ninguna otra; una clase empresarial más que precaria, sablista, que siempre va detrás de que le subvencionen; unos sindicatos que sólo se preocupan de no molestar al Poder, que se despreocupan de los trabajadores, un gobierno poco preparado, de pocas luces y muchas excusas, que improvisa, no planifica, al que le preocupa ganar elecciones en lugar de gobernar y una oposición que es incapaz de rebatir a un gobierno en tenderete; una intelectualidad de poco bulto, una universidad poco o nada relevante; una sociedad, por extensión, cada vez menos preparada, y por tanto, cada vez más indefensa, que tiene que tragar más y más con lo que le echen: condiciones laborales leoninas, gobiernos improvisados, corrupción por doquier, impuestos mal gestionados, niveles de paro insoportables, depreciación de los derechos fundamentales, erosión de las instituciones que la rigen.
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miércoles, 28 de julio de 2010
La revolución que vivimos (Artículo de Fernando Moreno Bernal para ATTAC)
El tiempo le ha dado la razón a Marx y se la ha quitado a Lenín. El final del sistema capitalista tan sólo se da cuando este se ha extendido hasta el último rincón de la Tierra, y será un cambio de sistema universal. No será uno a uno en los diferentes Estados-nación. Lo que no obvia que sea en estos donde se desarrolle actualmente la conciencia de las contradicciones de clase, por el interés del propio capital internacional en que así sea, ya que transformados en “defensores de intereses nacionales” se divide, separa y enfrenta a una parte de la humanidad contra las otras, ocultando las contradicciones de clase e impidiendo la necesaria respuesta unitaria universal.
Vivimos el cambio más profundo de toda la historia de la humanidad. El momento histórico en que nace la conciencia de humanidad, el “alma” común de todas las culturas, civilizaciones y razas que nos permitirá unir a todas ellas en una única humanidad que nace y vive en un único mundo y que se dotará de un Gobierno mundial democrático para los asuntos que necesariamente requieren de respuestas globales: el cambio climático, la desigualdad y hambre mundial, las migraciones y el control de las transacciones financieras internacionales.
Y este cambio ya ha comenzado. Podemos decir que se inició a finales de la década de los sesenta del S. XX con la revolución del 68 que se manifestó de distinta forma en distintos lugares del mundo. Revolución cultural, de rechazo de un modelo de vida basado en el consumismo y en la deshumanización de los valores dominantes en la sociedad, en un cambio de ética social. Revolución que fue en parte causa de la crisis del sistema financiero internacional salido de la segunda guerra mundial que se manifestó en 1971, provocando, a su vez, la creación de la OPEP y la denominada crisis del petróleo de 1973. La contrarrevolución cultural dio lugar a la ideología neoliberal que se logró imponer de la mano de la violencia dictatorial en Latinoamérica y de la guerra sucia en los países de la OTAN con la operación “gladio”. En los países del denominado “socialismo real” la burocracia y el “capitalismo de Estado” los dirigieron hacia el punto en el que hoy nos encontramos.
Desde entonces la humanidad ha ido conociendo los mecanismos de funcionamiento del sistema integrado de Vida del que formamos parte y somos su conciencia, la biosfera del planeta, recibiendo avisos para que actuemos con sentido común y justicia social, porque la amenazamos con nuestro comportamiento parasitario.
Primero fue la deforestación y la desertización de más de un tercio del suelo con la pérdida de la biodiversidad asociada. En segundo lugar fue la contaminación de los océanos con su creciente acidez, pérdida de algas y plantón, poniendo a numerosas especies marinas en peligro de extinción. En tercer lugar la contaminación y pérdida de las fuentes de aguas potables que ya amenazan de muerte a gran parte de la humanidad y son motivos de guerras locales cada vez más extendidas. En cuarto lugar ha sido la contaminación del aire que ha provocado el agujero en la capa de ozono y la pérdida de protección sobre los vientos y radiaciones solares. El sistema integrado de Vida que conocemos como Gaia, la Madre Tierra, está en peligro inminente, y con ella la humanidad entera.
Hemos perdido ocasiones para ese cambio de comportamiento que necesitamos y que cada vez es más urgente: La Cumbre de Río de Janeiro en 1992, Kyoto en 1997, Bali 2007 y Copenhague 2009. Las cuatro reuniones del G 20 han sido otras tantas ocasiones perdidas.
La apertura del pozo de BP a 1.500 metros de profundidad en el Golfo de Méjico y el caos generado por “ahorrar en costes empresariales” de alcance aún indeterminado, en una zona que ha provocado en dos ocasiones anteriores extinciones masivas de la Vida en el Planeta al liberar la acumulación de metano bajo la corteza del fondo marino, es el primero de los últimos avisos. El ataque a Irán, que ya está preparado para el mes de Agosto será el siguiente, y será el detonante que unirá y hará saltar a la población árabe. El detonante de una posible tercera guerra mundial.
La crisis del sistema financiero internacional en octubre de 2008 puso en marcha un proceso imparable que arrastra a toda la humanidad a la conciencia de la necesidad de este cambio profundo de forma de vida.
De la negación de la crisis del sistema a finales de 2008 se pasó a buscar responsables individuales sobre los que descargar la ira de los damnificados. Con las reuniones del G-20 se intentó negociar una salida dentro del propio sistema, con la misma forma de hacer las cosas, con más consumo y más endeudamiento, entre “todos” (incorporando a los cada vez más fuertes países emergentes del BRIC) Con la última reunión en Canadá, vimos que eso no es posible. Las tensiones entre los diferentes Estados y actores políticos que defienden intereses contrapuestos se agudizan.
Existe una salida pacífica en la correcta dirección del “bien vivir” aceptando que tenemos que hacer las cosas de otra forma, con otros objetivos, con otros valores y motivaciones. La crisis financiera del capitalismo se supera trascendiendo el propio sistema capitalista, haciendo avanzar el nivel de conciencia de la propia humanidad. Pasando del individualista, competitivo y violento sistema actual a otro solidario, cooperativo y pacífico mediante la imposición de un impuesto a los especuladores, tanto en las transacciones financieras en divisas como internamente en los estados-nación poniendo un impuesto específico a las inversiones especulativas en banca y bolsa, haciendo tributar a los Fondos de Capital Riesgo y aflorando el dinero negro de los paraísos fiscales y acabando con ellos. Pero esto no será posible pacíficamente por la oposición frontal de los muy escasos en número pero muy poderosos beneficiarios del propio sistema.
El año 2009 marcado por la crisis del capitalismo financiero y sus consecuencias, cuando la conciencia de la necesidad imperiosa de cambiar fue acompañada por las dudas sobre la capacidad para afrontarlo e indecisiones sobre la dirección y profundidad de este cambio, hubo que organizar la esperanza en torno a unas nuevas bases éticas sobre las que edificar la alternativa económica, social y política al actual sistema. El comienzo de la revolución es un cambio cultural y ético apoyado sobre un grito de rebeldía y denuncia contra lo que hay. A los objetivos, motivaciones y valores hegemónicos del sistema por y para el capital se le contraponen los objetivos, motivaciones y valores del nuevo sistema por y para la humanidad. Al “mal vivir” actual se le contrapone el “bien vivir” que ya podemos visualizar del mañana.
El año 2010 está siendo el año en que se agudizan las contradicciones, el año de la soledad y la angustia para aquellos que todavía aspiran a volver al pasado; a retomar y revitalizar un sistema moribundo que se resiste a desaparecer sin conseguirlo, provocando un mayor sufrimiento a sus poblaciones por las erróneas medidas adoptadas por sus dirigentes, justificadas en una pronta superación de las dificultades y en un hipotético retorno a un consumo despilfarrador soportado en un crecimiento ilimitado, depredador con la naturaleza y suicida con la humanidad. Paralelamente la conciencia y la necesidad de respuestas alternativas se plasman en los pueblos del sur, la Cumbre de Cochabamba en Bolivia donde surge la conciencia de la necesidad y la fuerza para el cambio, y el SUCRE como moneda de un sistema financiero alternativo. El ataque a Irán tensionará más aún las contradicciones entre los propios aliados y defensores del sistema, creando desorden, confusión y peligro para toda la humanidad. La recaída en la crisis hará saltar el sistema financiero internacional basado en el dólar USA, dando paso a la salida de la crisis en el sistema: la guerra.
La humanidad se adentra en un periodo de agotamiento de fuerzas y cansancio, de depresión colectiva que deberemos superar aceptando los inevitables cambios en la forma de organizarnos y de relacionarnos con nuestro planeta, en armonía con la Madre Tierra. La situación límite hará florecer la necesidad de la nueva conciencia, empujando a toda la humanidad a luchar por los cambios, renaciendo en una nueva humanidad, repensándose y reorganizándose a si misma.
ATTAC ha cumplido un papel clave al analizar y desvelar el funcionamiento parasitario de la financiarización del sistema en sus últimos años de capitalismo senil, como el concienzudo de espíritu que se había especializado en estudiar no la sanguijuela, sino el cerebro de la sanguijuela. Ahora sabemos donde dirigir las acciones, que hay que controlar y como poner en funcionamiento la alternativa que existe, no sólo posible sino imprescindible y urgente.
La revolución que vivimos es universal, se desencadenará paulatinamente por zonas territoriales: Latinoamérica, el Magreb, la zona euro, etc. No se va a resolver a través de candidaturas electorales dentro de cada Estado-nación, pero debemos clamar a los cuatro vientos, en todas las naciones y pueblos diciendo en todos los posibles foros existe alternativa y aquí está. Son los pueblos, las sociedades civiles, los protagonistas del cambio. Los únicos con la fuerza necesaria para realizarlos. Los únicos que con su autoorganización generan el contrapoder creador de la nueva realidad que tendrá la fuerza necesaria para parar la guerra uniendo a toda la humanidad en una gran hermandad.
Vivimos el cambio más profundo de toda la historia de la humanidad. El momento histórico en que nace la conciencia de humanidad, el “alma” común de todas las culturas, civilizaciones y razas que nos permitirá unir a todas ellas en una única humanidad que nace y vive en un único mundo y que se dotará de un Gobierno mundial democrático para los asuntos que necesariamente requieren de respuestas globales: el cambio climático, la desigualdad y hambre mundial, las migraciones y el control de las transacciones financieras internacionales.
Y este cambio ya ha comenzado. Podemos decir que se inició a finales de la década de los sesenta del S. XX con la revolución del 68 que se manifestó de distinta forma en distintos lugares del mundo. Revolución cultural, de rechazo de un modelo de vida basado en el consumismo y en la deshumanización de los valores dominantes en la sociedad, en un cambio de ética social. Revolución que fue en parte causa de la crisis del sistema financiero internacional salido de la segunda guerra mundial que se manifestó en 1971, provocando, a su vez, la creación de la OPEP y la denominada crisis del petróleo de 1973. La contrarrevolución cultural dio lugar a la ideología neoliberal que se logró imponer de la mano de la violencia dictatorial en Latinoamérica y de la guerra sucia en los países de la OTAN con la operación “gladio”. En los países del denominado “socialismo real” la burocracia y el “capitalismo de Estado” los dirigieron hacia el punto en el que hoy nos encontramos.
Desde entonces la humanidad ha ido conociendo los mecanismos de funcionamiento del sistema integrado de Vida del que formamos parte y somos su conciencia, la biosfera del planeta, recibiendo avisos para que actuemos con sentido común y justicia social, porque la amenazamos con nuestro comportamiento parasitario.
Primero fue la deforestación y la desertización de más de un tercio del suelo con la pérdida de la biodiversidad asociada. En segundo lugar fue la contaminación de los océanos con su creciente acidez, pérdida de algas y plantón, poniendo a numerosas especies marinas en peligro de extinción. En tercer lugar la contaminación y pérdida de las fuentes de aguas potables que ya amenazan de muerte a gran parte de la humanidad y son motivos de guerras locales cada vez más extendidas. En cuarto lugar ha sido la contaminación del aire que ha provocado el agujero en la capa de ozono y la pérdida de protección sobre los vientos y radiaciones solares. El sistema integrado de Vida que conocemos como Gaia, la Madre Tierra, está en peligro inminente, y con ella la humanidad entera.
Hemos perdido ocasiones para ese cambio de comportamiento que necesitamos y que cada vez es más urgente: La Cumbre de Río de Janeiro en 1992, Kyoto en 1997, Bali 2007 y Copenhague 2009. Las cuatro reuniones del G 20 han sido otras tantas ocasiones perdidas.
La apertura del pozo de BP a 1.500 metros de profundidad en el Golfo de Méjico y el caos generado por “ahorrar en costes empresariales” de alcance aún indeterminado, en una zona que ha provocado en dos ocasiones anteriores extinciones masivas de la Vida en el Planeta al liberar la acumulación de metano bajo la corteza del fondo marino, es el primero de los últimos avisos. El ataque a Irán, que ya está preparado para el mes de Agosto será el siguiente, y será el detonante que unirá y hará saltar a la población árabe. El detonante de una posible tercera guerra mundial.
La crisis del sistema financiero internacional en octubre de 2008 puso en marcha un proceso imparable que arrastra a toda la humanidad a la conciencia de la necesidad de este cambio profundo de forma de vida.
De la negación de la crisis del sistema a finales de 2008 se pasó a buscar responsables individuales sobre los que descargar la ira de los damnificados. Con las reuniones del G-20 se intentó negociar una salida dentro del propio sistema, con la misma forma de hacer las cosas, con más consumo y más endeudamiento, entre “todos” (incorporando a los cada vez más fuertes países emergentes del BRIC) Con la última reunión en Canadá, vimos que eso no es posible. Las tensiones entre los diferentes Estados y actores políticos que defienden intereses contrapuestos se agudizan.
Existe una salida pacífica en la correcta dirección del “bien vivir” aceptando que tenemos que hacer las cosas de otra forma, con otros objetivos, con otros valores y motivaciones. La crisis financiera del capitalismo se supera trascendiendo el propio sistema capitalista, haciendo avanzar el nivel de conciencia de la propia humanidad. Pasando del individualista, competitivo y violento sistema actual a otro solidario, cooperativo y pacífico mediante la imposición de un impuesto a los especuladores, tanto en las transacciones financieras en divisas como internamente en los estados-nación poniendo un impuesto específico a las inversiones especulativas en banca y bolsa, haciendo tributar a los Fondos de Capital Riesgo y aflorando el dinero negro de los paraísos fiscales y acabando con ellos. Pero esto no será posible pacíficamente por la oposición frontal de los muy escasos en número pero muy poderosos beneficiarios del propio sistema.
El año 2009 marcado por la crisis del capitalismo financiero y sus consecuencias, cuando la conciencia de la necesidad imperiosa de cambiar fue acompañada por las dudas sobre la capacidad para afrontarlo e indecisiones sobre la dirección y profundidad de este cambio, hubo que organizar la esperanza en torno a unas nuevas bases éticas sobre las que edificar la alternativa económica, social y política al actual sistema. El comienzo de la revolución es un cambio cultural y ético apoyado sobre un grito de rebeldía y denuncia contra lo que hay. A los objetivos, motivaciones y valores hegemónicos del sistema por y para el capital se le contraponen los objetivos, motivaciones y valores del nuevo sistema por y para la humanidad. Al “mal vivir” actual se le contrapone el “bien vivir” que ya podemos visualizar del mañana.
El año 2010 está siendo el año en que se agudizan las contradicciones, el año de la soledad y la angustia para aquellos que todavía aspiran a volver al pasado; a retomar y revitalizar un sistema moribundo que se resiste a desaparecer sin conseguirlo, provocando un mayor sufrimiento a sus poblaciones por las erróneas medidas adoptadas por sus dirigentes, justificadas en una pronta superación de las dificultades y en un hipotético retorno a un consumo despilfarrador soportado en un crecimiento ilimitado, depredador con la naturaleza y suicida con la humanidad. Paralelamente la conciencia y la necesidad de respuestas alternativas se plasman en los pueblos del sur, la Cumbre de Cochabamba en Bolivia donde surge la conciencia de la necesidad y la fuerza para el cambio, y el SUCRE como moneda de un sistema financiero alternativo. El ataque a Irán tensionará más aún las contradicciones entre los propios aliados y defensores del sistema, creando desorden, confusión y peligro para toda la humanidad. La recaída en la crisis hará saltar el sistema financiero internacional basado en el dólar USA, dando paso a la salida de la crisis en el sistema: la guerra.
La humanidad se adentra en un periodo de agotamiento de fuerzas y cansancio, de depresión colectiva que deberemos superar aceptando los inevitables cambios en la forma de organizarnos y de relacionarnos con nuestro planeta, en armonía con la Madre Tierra. La situación límite hará florecer la necesidad de la nueva conciencia, empujando a toda la humanidad a luchar por los cambios, renaciendo en una nueva humanidad, repensándose y reorganizándose a si misma.
ATTAC ha cumplido un papel clave al analizar y desvelar el funcionamiento parasitario de la financiarización del sistema en sus últimos años de capitalismo senil, como el concienzudo de espíritu que se había especializado en estudiar no la sanguijuela, sino el cerebro de la sanguijuela. Ahora sabemos donde dirigir las acciones, que hay que controlar y como poner en funcionamiento la alternativa que existe, no sólo posible sino imprescindible y urgente.
La revolución que vivimos es universal, se desencadenará paulatinamente por zonas territoriales: Latinoamérica, el Magreb, la zona euro, etc. No se va a resolver a través de candidaturas electorales dentro de cada Estado-nación, pero debemos clamar a los cuatro vientos, en todas las naciones y pueblos diciendo en todos los posibles foros existe alternativa y aquí está. Son los pueblos, las sociedades civiles, los protagonistas del cambio. Los únicos con la fuerza necesaria para realizarlos. Los únicos que con su autoorganización generan el contrapoder creador de la nueva realidad que tendrá la fuerza necesaria para parar la guerra uniendo a toda la humanidad en una gran hermandad.
martes, 18 de mayo de 2010
Escrito por Arturo Pérez-Reverte (Artículo publicado en "El Semanal" del 15 de noviembre de 1998, ... pero que parece haber sido escrito ayer)
Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del ordenador, su futuro y el de sus hijos. Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.
Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.
Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.
Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y el chichi de la Bernarda...
Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.
Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.
Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.
Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y el chichi de la Bernarda...
Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.
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jueves, 6 de mayo de 2010
DENUNCIA DE EXPOLIO DEL PATRIMONIO VILLENENSE (Art. JSV publicado el 4-5-2010)
Desde Juventudes socialistas de Villena queremos transmitir nuestra consternación por la desaparición desde el pasado Viernes de parte del entramado ferroviario de la antigua línea VAY, el famoso Chicharra, que estás siendo destruidas por ADIF con la participación cómplice del equipo de gobierno de PP de Villena.

El entramado esta formado por cinco elementos arquitectónicos que datan del año 1880 y conforman el patrimonio industrial-ferroviario más valioso que posee la ciudad. El edificio de la antigua estación del Chicharra y los 4 almacenes son una muestra fehaciente de la historia Villenense ligada al ferrocarril y la importancia que tuvo este en la conformación de la actual Villena, por tanto estos elementos son un monumento a nuestra memoria colectiva y nuestra idiosincrasia como pueden ser la Iglesia de Santiago o el Castillo de la Atalaya.
Otras ciudades han sabido proteger este tipo de patrimonio industrial y han transformado lugares inicialmente muy degradados, en lugares con dinámicas culturales y económicas muy altas, gracias a que estos tiene un enorme potencial de reutilización cultural, comercial, empresarial, residencial, etc…revolucionando por completo la escena urbana de estos.
Villena tiene la oportunidad en los próximos años de transformar un lugar degradado como la estación y su entramado, gracias a la integración del FFCC y la construcción de diversos equipamientos que se plantean, y aprovechando la experiencia de otros lugares, en el centro social y cultural por excelencia de la ciudad. Así que es preciso que la ciudad conserve el patrimonio de este lugar, para que sea posible un estudio y reflexión sobre su futuro y sus posibles usos, ya sea a través de foros, de un nuevo PGOU o cualquier otra herramienta de planificación de la ciudad.

Así que pedimos a la alcaldesa Celia Lledó que solicite a ADIF la paralización de los derribos del entramado de la estación. Y que esto se haga cuanto antes, para intentar minimizar el enorme daño ya sufrido por el patrimonio Villenense. También le demandamos que el ayuntamiento en pleno proteja este conjunto declarándolo Bien de Interés Cultural, además de reforzar y proteger las piezas del conjunto más degradadas.
Esperamos que la alcaldesa actúe en su papel de garante del patrimonio Villenense tan decididamente como lo hizo con la Plaza de toros.
El entramado esta formado por cinco elementos arquitectónicos que datan del año 1880 y conforman el patrimonio industrial-ferroviario más valioso que posee la ciudad. El edificio de la antigua estación del Chicharra y los 4 almacenes son una muestra fehaciente de la historia Villenense ligada al ferrocarril y la importancia que tuvo este en la conformación de la actual Villena, por tanto estos elementos son un monumento a nuestra memoria colectiva y nuestra idiosincrasia como pueden ser la Iglesia de Santiago o el Castillo de la Atalaya.
Otras ciudades han sabido proteger este tipo de patrimonio industrial y han transformado lugares inicialmente muy degradados, en lugares con dinámicas culturales y económicas muy altas, gracias a que estos tiene un enorme potencial de reutilización cultural, comercial, empresarial, residencial, etc…revolucionando por completo la escena urbana de estos.
Villena tiene la oportunidad en los próximos años de transformar un lugar degradado como la estación y su entramado, gracias a la integración del FFCC y la construcción de diversos equipamientos que se plantean, y aprovechando la experiencia de otros lugares, en el centro social y cultural por excelencia de la ciudad. Así que es preciso que la ciudad conserve el patrimonio de este lugar, para que sea posible un estudio y reflexión sobre su futuro y sus posibles usos, ya sea a través de foros, de un nuevo PGOU o cualquier otra herramienta de planificación de la ciudad.

Así que pedimos a la alcaldesa Celia Lledó que solicite a ADIF la paralización de los derribos del entramado de la estación. Y que esto se haga cuanto antes, para intentar minimizar el enorme daño ya sufrido por el patrimonio Villenense. También le demandamos que el ayuntamiento en pleno proteja este conjunto declarándolo Bien de Interés Cultural, además de reforzar y proteger las piezas del conjunto más degradadas.
Esperamos que la alcaldesa actúe en su papel de garante del patrimonio Villenense tan decididamente como lo hizo con la Plaza de toros.
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lunes, 19 de abril de 2010
2010 Año Hernandiano

“Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!”
Pablo Neruda
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martes, 6 de abril de 2010
¿COMO SE ATREVEN? (Artículo de opinión de D. Manuel Alcaraz, catedrático de de Derecho Constitucional de la UA)
La reciente censura de una exposición causa un bochorno que no es ajeno: es de todos, porque algo nos debe estar sucediendo para que pasen cosas así con impunidad. Es pertinente, pues, la pregunta sobre cómo se atreve el PP a ser tan desvergonzado, tan insensible a principios que son sustento de cualquier democracia. La respuesta es compleja y cualquier tentación de caricatura impediría comprender y prevenir situaciones similares. Razón de espacio obliga a sintetizar argumentos. Pero, a mi entender, lo que sucede obedece a tres causas íntimamente ligadas:
La confusión entre instituciones y partido se retroalimenta día a día y refuerza la soberbia
1.- El PP padece -y se beneficia- de una extraordinaria debilidad intelectual democrática. Dotado de una ideología de aluvión, en su ADN teórico se acumulan restos de tendencias autoritarias de la tradicional derecha española, una circunstancial ética de origen católico-conservador -que poco tiene que decir sobre los comportamientos públicos- y un liberalismo trivial: aplicable en economía o urbanismo, no es exigible si se trata de una concepción fuerte de los Derechos Fundamentales. Desde este punto de vista nada hay en su definición política que no pueda dejar de hacerse si es en beneficio propio. El único límite que conoce, si acaso, es el legal: un límite externo a las propias decisiones. Pero ninguna idea relativa a Derechos opera como un límite intrínseco a su acción política. En eso consiste ese actuar sin complejos del que presume de tanto en tanto el PP.
2.- El principio "todo poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente", opera aquí enérgicamente. No se trata de imaginar una corrupción del sistema que conduce a su negación absoluta: el PP no es golpista, le basta con una administración de lo cotidiano que desfigure los mecanismos constitucionales y estatutarios, hasta evitar que se ponga en cuestión su forma de ejercer el poder. Tantas victorias del PP, en tantas instituciones esenciales, ha mutado la política valenciana convirtiéndola en algo similar a un régimen en el que la confusión entre instituciones y partido se retroalimenta día a día. Y refuerzan la soberbia de los más soberbios.
3.- El PP ha pasado sin piedad a las instituciones plurales por su rodillo -todo hay que decirlo: ante la pasividad de la oposición y de la sociedad civil, que hasta anteayer no se han movilizado en defensa de los valores democráticos-. El primer resultado de ello es el incremento exponencial de la opacidad y la crisis de la democracia deliberativa: se han perdido, con el debate político, marcos de referencia de lo que es lícito e ilícito en el terreno de juego democrático. Frente a ello el PP difunde con eficacia la tesis de la "democracia plebiscitaria". Según ésta los ciudadanos otorgan, con su voto, cheques en blanco a los elegidos, que pueden -y deben- contar con amplísimos márgenes de decisión sin sometimiento real a control parlamentario o social. La idea de un Gobierno democrático autolimitado y que tiene como una de sus tareas esenciales la promoción de derechos se vuelve disfuncional y es sustituida por la de mando jerárquico, descontrolado y que, por su esencia, debe desprenderse de los condicionantes -sean opiniones o fotografías- considerados como obstáculos en su marcha triunfal. Y un poco de cursilísimo culto a la personalidad tampoco les viene mal...
Dicho lo cual: podemos y debemos enfadarnos, protestar y enviar mensajes por Facebook. Pero, ¿cómo se cambia esta dinámica? No, desde luego, sólo con enfados, protestas y ocurrencias. Ofrecer un marco alternativo, apreciable por el electorado, será la gran cuestión para las próximas elecciones.
La confusión entre instituciones y partido se retroalimenta día a día y refuerza la soberbia
1.- El PP padece -y se beneficia- de una extraordinaria debilidad intelectual democrática. Dotado de una ideología de aluvión, en su ADN teórico se acumulan restos de tendencias autoritarias de la tradicional derecha española, una circunstancial ética de origen católico-conservador -que poco tiene que decir sobre los comportamientos públicos- y un liberalismo trivial: aplicable en economía o urbanismo, no es exigible si se trata de una concepción fuerte de los Derechos Fundamentales. Desde este punto de vista nada hay en su definición política que no pueda dejar de hacerse si es en beneficio propio. El único límite que conoce, si acaso, es el legal: un límite externo a las propias decisiones. Pero ninguna idea relativa a Derechos opera como un límite intrínseco a su acción política. En eso consiste ese actuar sin complejos del que presume de tanto en tanto el PP.
2.- El principio "todo poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente", opera aquí enérgicamente. No se trata de imaginar una corrupción del sistema que conduce a su negación absoluta: el PP no es golpista, le basta con una administración de lo cotidiano que desfigure los mecanismos constitucionales y estatutarios, hasta evitar que se ponga en cuestión su forma de ejercer el poder. Tantas victorias del PP, en tantas instituciones esenciales, ha mutado la política valenciana convirtiéndola en algo similar a un régimen en el que la confusión entre instituciones y partido se retroalimenta día a día. Y refuerzan la soberbia de los más soberbios.
3.- El PP ha pasado sin piedad a las instituciones plurales por su rodillo -todo hay que decirlo: ante la pasividad de la oposición y de la sociedad civil, que hasta anteayer no se han movilizado en defensa de los valores democráticos-. El primer resultado de ello es el incremento exponencial de la opacidad y la crisis de la democracia deliberativa: se han perdido, con el debate político, marcos de referencia de lo que es lícito e ilícito en el terreno de juego democrático. Frente a ello el PP difunde con eficacia la tesis de la "democracia plebiscitaria". Según ésta los ciudadanos otorgan, con su voto, cheques en blanco a los elegidos, que pueden -y deben- contar con amplísimos márgenes de decisión sin sometimiento real a control parlamentario o social. La idea de un Gobierno democrático autolimitado y que tiene como una de sus tareas esenciales la promoción de derechos se vuelve disfuncional y es sustituida por la de mando jerárquico, descontrolado y que, por su esencia, debe desprenderse de los condicionantes -sean opiniones o fotografías- considerados como obstáculos en su marcha triunfal. Y un poco de cursilísimo culto a la personalidad tampoco les viene mal...
Dicho lo cual: podemos y debemos enfadarnos, protestar y enviar mensajes por Facebook. Pero, ¿cómo se cambia esta dinámica? No, desde luego, sólo con enfados, protestas y ocurrencias. Ofrecer un marco alternativo, apreciable por el electorado, será la gran cuestión para las próximas elecciones.
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Manifiesto actos del 28 de Marzo de 2010 en Alicante con motivo del aniversario del Stanbrook

Son las 23 horas del 28 de Marzo de 1939, la noche es oscura, el cielo está nublado, ha sido un día completamente gris, como si el cielo reflejara las almas y espíritus de las personas a las que ampara debajo de su manto. El Stanbrook, un barco inglés fletado por la Federación Provincial Socialista de Alicante, está zarpando desde este mismo puerto; un pequeño barco carbonero de 1383 toneladas, 70 metros de largo, 10 metros de ancho y con una capacidad de 50 personas de tripulación. En él van embarcados hacia el exilio 3000 republicanos.
Son los días del ocaso de la Segunda Republica Española, casi 8 años después de su proclamación y después de casi 3 años de guerra civil, el sueño de la primera democracia española; el sueño de la libertad, del progreso y la igualdad llega a su fin. El presidente Azaña ha dimitido, el Coronel Casado se ha sublevado en Madrid, provocando la caída y el exilio del Gobierno de Negrín. Miles de comprometidos por la causa de la Republica, la libertad y la democracia sufren por su destino desesperados intentando escapar de la segura cruel represión de los vencedores.
En este mismo lugar donde hoy nos encontramos, hay más de 15000 personas huyendo de este destino. Vienen de Madrid, de Castilla, de Andalucía, de toda la comunidad y la provincia, buscando el último territorio libre de España. Hay campesinos, obreros, maestros, cargos públicos, militares leales a la Republica; familias enteras que entran a tropel en el puerto con la promesa de un barco que los llevará al exilio y el compromiso de Franco de dejarlos marchar.
Franco miente. Las fuerzas fascistas italianas de la división Vittorio, al mando del General Gambara comienzan a entrar en la ciudad donde ya comienzan a ondear banderas franquistas y se empiezan a llevar a cabo las primeras represalias por parte de la Falange y la Quinta columna. El puerto de Alicante esta rodeado por la Armada Franquista, submarinos de Mussolini y la aviación Nazi. El dictador Franco quería convertir el puerto de Alicante en una ratonera, en una trampa; y consigue sus objetivos.
En la penumbra del puerto, en una escena espectral, miles de personas viven desesperadas el azar que les asignara, un billete hacía el exilio o hacía sus verdugos, con destinos igualmente desconocidos. Hay nervios, agitación, emoción, gritos, sollozos, y desesperación en las despedidas, y no seremos capaces de imaginarmos el implacable sentimiento de los que se quedaban en tierra en el momento de ver levantarse definitivamente la escalerilla de acceso al barco.
El Stanbrook, que comandado por el valeroso Capitán Archibald Dickson, se había atrevido a burlar el bloqueo del puerto, arriesgando los tripulantes sus vidas, está completamente lleno hasta el palo mayor, en todos los lugares hay alguien; en las bodegas, en el puente, en los techos de las cocinas y las maquinas, hasta el punto que la línea de flotación del barco llega a sumergirse.
A las 23 horas de ese 28 de Marzo, el capitán ordena levantar las amarras y el Stanbrook pone proa con rumbo a Oran, en Argelia, entonces colonia francesa. Existe un silencio religioso, solo turbado por el ruido de las máquinas. Muchos lloran; les ahoga el recuerdo de lo que queda atrás, un sueño y una lucha rotos, un hogar amado y los compañeros indefensos al arbitrio de la horda triunfante. En la bocana del puerto, se escucha el ruido de un motor de un avión acercándose, y de repente en forma de regalo de despedida, este arroja dos bombas que afortunadamente erraran el objetivo explosionando a unos metros de la popa sin ocasionar daños. La noche es dominada por el silencio en una imagen indescriptible en forma de mosaico de carnes cansadas, sudores amontonados y un lamento indefinible de cansancio infinito que llena hasta el último rincón del barco.
La travesia hasta Oran dura 20 horas, ya que el Stanbrook navega en Zig-Zag fuera de la ruta regular para evitar encuentros indeseables. Los refugiados desean llegar a Puerto para sentir la ansiada libertad, con la creencia de que serán recibidos como héroes de la guerra de España y victimas del fascismo. Pero no es así, son tratados como criminales, obligándolos a aguantar un mes sin poder pisar tierra en condiciones infrahumanas, hasta la llegada de una epidemia de Tifus y la amenaza del Capitán Dickson a las autoridades francesas de estrellar el barco contra los muelles. En tierra, ya finalizado uno de los episodios más dramáticos del exilio republicano, les espera un campo de concentración.

El 3 de Diciembre el Stanbrook será hundido por un submarino Alemán muriendo con él todos sus tripulantes, en los campos de concentración de Argelia se guardará un minuto de silencio con el comentario de que “Aquel navío se lo merecía”.
Simultáneamente en el puerto de Alicante las miles de personas que han quedado, esperan la llegada de otros barcos que nunca llegarán, las tropas fascistas italianas ya han tomado posiciones en la explanada amenazando con las armas a los desgraciados republicanos, algunos prefieren suicidarse antes de caer en manos de sus verdugos, otros se rinden siendo confinados en el “Campo de los almendros”, en la Goteta, siendo traslados en un numero de hasta 35000 hasta el Campo de concentración de Albatera. Allí les espera un penoso cautiverio, cuando no el pelotón de fusilamiento. Es el 1 de Abril de 1939 la Guerra Civil ha terminado
Hoy, 28 de Marzo de 2010, en el mismo lugar donde hace 71 años se vivía este suceso, vemos un casino, un hotel, pubs y discotecas, y lo que fue el llamado Campo de los Almendros es un Centro Comercial. En los lugares donde se produjo uno de los sucesos más dramáticos y conmovedores de la historia Alicantina, no existe ningún monumento que recuerde aquellos que lo perdieron todo por defender sus ideas, por defender un sueño de una sociedad más igual y justa, por defender lo que hoy tanto valoramos, nuestra libertad y nuestra democracia. Ellos perdieron la guerra, pero como anticiparía Unamuno al propio Millan Astral: vencereis pero no convencereis; ellos nunca perdieron la batalla de las ideas. Su victoria se refleja hoy aquí, en este lugar en el que nos encontramos homenajeándolos, en esta España libre y democratica. Compañeros se lo debemos. Debemos llevar el recuerdo de la Republica y sus héroes con nosotros, debemos contar lo que sucedió a nuestras familias, a nuestros amigos, a la sociedad que nos rodea; a los que están y a lo que vendrán, porque les debemos que su historia y su sacrificio no queden en el olvido. El olvido representaría la última victoria del dictador, que durante sus 40 años en el poder intento borrar la memoria de los vencidos, no permitamos que el mal vuelva a ganar esta batalla. Sin odio pero sin olvido.
Por último le pedimos a la alcaldesa de Alicante que coloque este suceso en el lugar de la historia de Alicante que se merece. Le pedimos que instale los monumentos conmemorativos en el puerto de Alicante y el Campo de los Almendros, le pedimos que la ciudad recuerde anualmente lo que aquí sucedió, le pedimos que la memoria de la republica y el Stanbrook sean enseñados en la escuela, que la generaciones venideras conozcan el 28 de Marzo de 1939 como una de la fechas en que todo Alicantino debe sentirse orgulloso. El día que Alicante fue la ciudad donde se desarrollo la historia del fin del mundo, del fin de un sueño. El día que Alicante fue el último trozo de la nación en el que ondeo la bandera tricolor.
Compañeros guardemos dos minutos de silencio por los héroes de la libertad y la democracia. Compañeros ALICANTE ES REPUBLICANA.
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jueves, 11 de marzo de 2010
Un ayuntamiento sin un proyecto de ciudad (Publicado el 11-03-10)
Quiero denunciar la inexistencia preocupante de un proyecto de ciudad a medio y largo plazo del actual equipo de gobierno de Villena. La muestra más fehaciente la encontramos en la reciente remodelación del Paseo Chapí. Sin entrar en argumentos estéticos, ya que es un tema abstracto y personal, si queremos manifestar la falta de visión urbana a medio y largo plazo, y que esta actuación, unida a otras, diseñadas desde una perspectiva cortoplazista puede dilapidar o complicar.
Villena lleva años luchando por la integración del ferrocarril y actualmente la situación tiene visos de llegar a una solución. El hecho de soterramiento de las vías implicará la liberación del “estrangulamiento” que actualmente sufre la ciudad y de zonas de miles de metros cuadrados donde poder planificar el nuevo desarrollo de la ciudad y sus infraestructuras. Con la liberación del corredor y de los terrenos de la estación, se producirá un proceso de recuperación de suelo con un alto potencial para la ciudad, representando este una oportunidad única para la reformulación del casco urbano de Villena, donde la antigua estación y el Paseo Chapí formaran la “charnela” o “bisagra” de unión entre la vieja y la nueva Villena. Esta zona, por amplitud, situación y cantidad de equipamientos actuales y futuros deberá sufrir la mayor y ambiciosa transformación de todas las que se producirán, formando la punta de lanza del proyecto y convirtiéndose en el centro social por excelencia de la ciudad.
En la anterior legislatura el catedrático de urbanismo de la Universidad de Alicante Don José Ramón Navarro Vera realizó a cargo del Ayuntamiento una propuesta de diseño de la pieza urbanística comprendida entre el “Huerto Real” y la carretera de Yecla que quedaría liberada tras la integración del ferrocarril en la ciudad.
En la propuesta Navarro Verá plasmaba en la pieza como elementos principales, la nueva estación intermodal situada en el “Huerto Real” como colofón al nuevo bulevar que atravesaba longitudinalmente la pieza, y un nuevo Paseo Chapí ampliado, representando este como esa gran bisagra simbólica que uniría la nueva pieza con la ciudad existente, y que formaría un gran núcleo verde rodeado de una alta densidad de equipamientos en el centro neurálgico de la ciudad. La idea de Navarro Vera era fusionar el actual paseo con el espacio que ocupa actualmente el aparcamiento de la estación de tren y de autobuses en la plaza de La estación, con la posibilidad de ampliación posterior con la ocupación de la zona compuesta por el entramado de estación que quedaría liberada tras la integración del FFCC, formándose así un gran parque que multiplicaría por cuatro la superficie del actual paseo. El nuevo diseño del paseo obvia por completo esta posibilidad, ni se ha estudiado ni se han planteado medidas para una futura ampliación, además de complicarla al querer obligar al tráfico a circunvalarlo, partiendo por la mitad las tres partes de ese gran núcleo verde impidiendo formar el puzzle.
Todo esto demuestra la incompetencia del actual equipo de gobierno en cuestiones urbanísticas y de movilidad, ya que es incomprensible y absurda la medida de peatonalización de la calle Luciano López Ferrer en tramo del Teatro Chapí.
Primero porque no sé comprende porque se quiere dificultar una circulación viaria de por sí ya caótica cortando uno de los principales y escasos viarios transversales de la ciudad. Segundo porque esa “transversabilidad” de la calle Luciano López Ferrer es indispensable para unir la ciudad con la nueva pieza surgida tras el soterramiento.Tercero porque es contraproducente hacer pasar una gran intensidad de trafico alrededor del parque más representativo de la ciudad con los perjuicios acústicos, medioambientales y estético-visuales que representa. Y por último, Villena necesita de la implantación de zonas peatonales por los beneficios sociales, económicos, medioambientales y “románticos” que llevan implícitos, pero estas deben ser resultado de un estudio y reflexión de necesidades, y deben cumplir una serie de condiciones que la propuesta no cumple como son su continuidad y la unión de piezas de la ciudad como equipamientos, zonas verdes, monumentos, etc…
Un tramo peatonalizado que no llega a los 100 metros de longitud y no une ningún elemento urbano es completamente absurdo y más con este coste, si lo que se pretende es acercar el Teatro Chapí al paseo existen otras medidas menos traumáticas.
Los Socialistas tenemos claro el proyecto de ciudad que Villena necesita, y por todo lo argumentado, pedimos al equipo de gobierno que de marcha atrás en su reordenación del tráfico, así como que a partir de ahora empiece a reflexionar y planificar la ciudad a medio y largo plazo, encontrándose su marco adecuado en el nuevo PGOU. Y no como en los cauces actuales sin reflexión y debate, sin criterio, cortoplazistas y electoralistas. Tal vez así en el futuro podremos evitar situaciones como la acontecida, donde unido a lo dicho, queda claro que nuestro Paseo ha perdido la esencia y la magia que le caracterizaban, desapareciendo esa imagen única que todo Villenero tiene de este rincón tan simbólico, apareciendo en su lugar un paisaje banal que podríamos confundir con cualquier parque de otra ciudad, pero jamás con el Paseo de nuestros recuerdos.
Villena lleva años luchando por la integración del ferrocarril y actualmente la situación tiene visos de llegar a una solución. El hecho de soterramiento de las vías implicará la liberación del “estrangulamiento” que actualmente sufre la ciudad y de zonas de miles de metros cuadrados donde poder planificar el nuevo desarrollo de la ciudad y sus infraestructuras. Con la liberación del corredor y de los terrenos de la estación, se producirá un proceso de recuperación de suelo con un alto potencial para la ciudad, representando este una oportunidad única para la reformulación del casco urbano de Villena, donde la antigua estación y el Paseo Chapí formaran la “charnela” o “bisagra” de unión entre la vieja y la nueva Villena. Esta zona, por amplitud, situación y cantidad de equipamientos actuales y futuros deberá sufrir la mayor y ambiciosa transformación de todas las que se producirán, formando la punta de lanza del proyecto y convirtiéndose en el centro social por excelencia de la ciudad.
En la anterior legislatura el catedrático de urbanismo de la Universidad de Alicante Don José Ramón Navarro Vera realizó a cargo del Ayuntamiento una propuesta de diseño de la pieza urbanística comprendida entre el “Huerto Real” y la carretera de Yecla que quedaría liberada tras la integración del ferrocarril en la ciudad.
En la propuesta Navarro Verá plasmaba en la pieza como elementos principales, la nueva estación intermodal situada en el “Huerto Real” como colofón al nuevo bulevar que atravesaba longitudinalmente la pieza, y un nuevo Paseo Chapí ampliado, representando este como esa gran bisagra simbólica que uniría la nueva pieza con la ciudad existente, y que formaría un gran núcleo verde rodeado de una alta densidad de equipamientos en el centro neurálgico de la ciudad. La idea de Navarro Vera era fusionar el actual paseo con el espacio que ocupa actualmente el aparcamiento de la estación de tren y de autobuses en la plaza de La estación, con la posibilidad de ampliación posterior con la ocupación de la zona compuesta por el entramado de estación que quedaría liberada tras la integración del FFCC, formándose así un gran parque que multiplicaría por cuatro la superficie del actual paseo. El nuevo diseño del paseo obvia por completo esta posibilidad, ni se ha estudiado ni se han planteado medidas para una futura ampliación, además de complicarla al querer obligar al tráfico a circunvalarlo, partiendo por la mitad las tres partes de ese gran núcleo verde impidiendo formar el puzzle.
Todo esto demuestra la incompetencia del actual equipo de gobierno en cuestiones urbanísticas y de movilidad, ya que es incomprensible y absurda la medida de peatonalización de la calle Luciano López Ferrer en tramo del Teatro Chapí.
Primero porque no sé comprende porque se quiere dificultar una circulación viaria de por sí ya caótica cortando uno de los principales y escasos viarios transversales de la ciudad. Segundo porque esa “transversabilidad” de la calle Luciano López Ferrer es indispensable para unir la ciudad con la nueva pieza surgida tras el soterramiento.Tercero porque es contraproducente hacer pasar una gran intensidad de trafico alrededor del parque más representativo de la ciudad con los perjuicios acústicos, medioambientales y estético-visuales que representa. Y por último, Villena necesita de la implantación de zonas peatonales por los beneficios sociales, económicos, medioambientales y “románticos” que llevan implícitos, pero estas deben ser resultado de un estudio y reflexión de necesidades, y deben cumplir una serie de condiciones que la propuesta no cumple como son su continuidad y la unión de piezas de la ciudad como equipamientos, zonas verdes, monumentos, etc…
Un tramo peatonalizado que no llega a los 100 metros de longitud y no une ningún elemento urbano es completamente absurdo y más con este coste, si lo que se pretende es acercar el Teatro Chapí al paseo existen otras medidas menos traumáticas.
Los Socialistas tenemos claro el proyecto de ciudad que Villena necesita, y por todo lo argumentado, pedimos al equipo de gobierno que de marcha atrás en su reordenación del tráfico, así como que a partir de ahora empiece a reflexionar y planificar la ciudad a medio y largo plazo, encontrándose su marco adecuado en el nuevo PGOU. Y no como en los cauces actuales sin reflexión y debate, sin criterio, cortoplazistas y electoralistas. Tal vez así en el futuro podremos evitar situaciones como la acontecida, donde unido a lo dicho, queda claro que nuestro Paseo ha perdido la esencia y la magia que le caracterizaban, desapareciendo esa imagen única que todo Villenero tiene de este rincón tan simbólico, apareciendo en su lugar un paisaje banal que podríamos confundir con cualquier parque de otra ciudad, pero jamás con el Paseo de nuestros recuerdos.
La oportunidad de Villena (Publicado el 18-03-09)
Hace unos meses el Ministerio de Fomento, la Conselleria de Infraestructuras y el Ayuntamiento de Villena, ratificaron la firma del protocolo de integración de las vías del ferrocarril, en el cual existe un punto que verifica que el AVE parará en Villena, en el PAET construido a 3 km. de la ciudad.Hace 151 años que se inauguró la línea Madrid-Alicante y el ferrocarril llegó a Villena, representando ese instrumento de gran capacidad de generación de actividades. Su llegada trajo la construcción de un nuevo barrio, la implantación de nuevas industrias que buscaban la potente accesibilidad que el ferrocarril les ofrecía y la construcción en el entorno de la estación de hitos tan importantes en nuestra ciudad como el Paseo y el Teatro Chapi. El impacto de esa llegada lo percibimos aún hoy en día en una Villena que conserva la morfología lineal, cuyo eje esta representado por el trazado ferroviario y que no se ha atrevido a sobrepasar, exceptuando las actividades industriales.Pero a diferencia del ferrocarril convencional cuyo trazado implicaba el florecimiento de estas nuevas actividades en la totalidad de su recorrido, en las líneas de alta velocidad se produce un “efecto túnel” que imposibilita que esta capacidad de generación, sea disfrutada por las ciudades donde el AVE transcurre en su territorio, centrándose ésta exclusivamente en las ciudades donde tiene parada. Y Villena va a tener el gran privilegio de ser una de las pocas ciudades españolas de nuestras características que cuenten con esta parada.Esta es una oportunidad única para Villena. La oportunidad de salir del “letargo crónico” en la que está inmersa. La oportunidad de diversificar nuestro tejido productivo en dos vertientes -sumadas a nuestros tradicionales sectores de la agricultura y el calzado- aprovechando los impactos que la llegada del AVE produce; por un lado, la creación de nuevas empresas de actividades alto valor añadido y, por otro lado, el aumento de la accesibilidad y la creación de demanda de “turismos” de diferente índole.Pero hay que advertir que la llegada exclusivamente del tren alta velocidad no asegura ningún progreso económico y social. Además las características propias de nuestra ciudad, la situación “difícil” de la estación y las medidas nulas que se están tomando para anticiparse a su llegada, nos indican que la arribada del AVE en el año 2012 será indiferente para Villena.Si Villena quiere aprovechar la llegada del AVE, maximizando los grandes impactos socio-económicos a corto, medio y largo plazo que puede llegar a producir, la sociedad Villenense debe primero conocer que somos sedes de esa futura parada y la importancia que ello tiene, aunando esfuerzos en la consecución del trazado de estrategias y actuaciones que nos lleven a alcanzar objetivos como la accesibilidad urbana con la estación, la ampliación e integración de la red local de transportes públicos, la mejora urbana, la coordinación supramunicipal del polo de atracción de la estación consiguiendo los máximos servicios y frecuencias, así como la creación de una imagen de calidad de la “marca Villena”. Estas medidas junto a otras muchas más deben estar incluidas dentro de un plan integral que contemple también las infraestructuras previstas ligadas al ámbito ferroviario como son el futuro de la red ferroviaria convencional con la consiguiente liberación de los terrenos de la estación actual, el Puerto Seco, su Zona de Actividades Logísticas y el Parque Industrial anexo. Este plan debe marcar la hoja de ruta a seguir y el marco regulador donde se integre debe ser un nuevo Plan General de Ordenación Urbana.La nueva estación y su situación periférica pueden convertirse en una herramienta poderosa de consolidación o desestabilización del actual modelo de ciudad, de ahí la necesidad de la concreción de un nuevo PGOU que marque las directrices a seguir de la Villena que queremos para los próximos años. Que mejor que el instrumento básico de ordenación del territorio con que cuenta nuestro ayuntamiento para que seamos los villenenses quienes nos marquemos nuestro futuro.Villena comienza tarde, pero si somos responsables y dejamos atrás temas superfluos conseguiremos recuperar parte del tiempo perdido y empezar a dibujar la Villena de los próximos 151 años.
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jueves, 3 de diciembre de 2009
REFLEXIONES SOBRE MI PUEBLO: LA PLAZA DE TOROS (publicado el 2-2-09)
En este artículo voy a intentar hacer una reflexión sobre la problemática muy extendida en el tiempo sobre la restauración de la plaza de toros.
Primero me gustaría decir que la idea de restauración del actual equipo de gobierno me agrada, contempla una plaza de toros moderna, funcional y muy espectacular. Representa el nacimiento de un nuevo icono para nuestra ciudad.
Segundo dar la enhorabuena –con un poco de retraso- a los ideólogos y publicistas de la campaña electoral del Partido Popular del pasado 27M, en esta ciudad jamás se había visto una campaña de Marketing de tanta eficacia y calidad. El famoso video de la plaza de toros es una muestra fehaciente de la capacidad de poder de fascinación y convencimiento de una buena campaña publicitaria y con un diseño gráfico del video sobresaliente. En definitiva una repetición del patrón utilizado durante los últimos años por el PP Levantino, coronar su programa electoral con proyectos icono, proyectos faraónicos de costes altísimos que no dudo que tengan su utilidad pero si dudo que su coste de oportunidad y su posición preferencial en la jerarquía de proyectos sean los adecuados. Este es el caso de Villena, es decir, nunca dudaré que la idea actual de restauración de la plaza –déjenme que incida en la palabra idea, porque actualmente no existe ningún proyecto concreto que siga las pautas que define la ley de proyectos- vaya a ser positiva para nuestra ciudad, al contrario la restauración de la plaza de toros traerá una riqueza a corto y medio plazo y pondremos en valor un bien patrimonial con un potencial inmenso si se realiza una buena y eficiente gestión de ella. Pero mi opinión, después de una ardua reflexión, es que nuestra ciudad tiene una serie de carencias y necesidades primordiales a las que se debería atender antes que un megaproyecto que en la mayoría de campos que nos han querido vender ya existen instalaciones para poder realizarlos. Ya tenemos un precioso Pabellón Cubierto con una calidad funcional y capacidad aceptable para practicar eventos deportivos de una mayor índole -refiriéndome a los partidos de Tenis y al Freestyle que se muestran en el video-, existen un fantástico recinto ferial infrautilizado para mi gusto en el cuál se podrían dar cabida las ferias que nos quieren vender, con una mayor capacidad de suelo ofrecido –los metros de superficie que nos puede ofrecer el aro de la plaza es irrisoria- y de servicios –la Feria del Campo es un buen ejemplo de que con una pequeña infraestructura se puede hacer una feria competente y con garantías-. Y tenemos instalaciones como los campos de fútbol del polideportivo para acoger conciertos de grandes masas –y recuerdo que en Villena al cabo del año solo se suele realizar uno de este tipo de acontecimientos-.
Pero lo que más gracia me hace es que el maravilloso video no muestra la actividad que no se puede realizar y por la que se construyo originalmente el edificio, acoger eventos taurinos. Una acción sublime, la fiesta nacional y la violencia anexa a ella ya no venden en la sociedad actual y por tanto no dan votos, y para redondear bautizan al conjunto como “La Plaza” olvidándose la parte que no les interesa; vuelvo a incidir en lo de sublime.
Villena necesita actuaciones que dinamicen el tejido productivo y económico, grandes actuaciones como el puerto seco y el parque empresarial y logístico de Bulilla proyectados por el GTP (Ente gestor de la red de transportes y puertos de la Generalitat) unido a la creación de nuevos polígonos como el de “Casa del padre”, deben promover la creación y diversificación de nuestro tejido productivo; diversificación en la que el turismo de interior debe ser una de nuestras bazas, Villena por historia y monumentalidad tiene un potencial que no tiene ninguna de las ciudades del interior de Alicante. La construcción del gran museo de la ciudad donde podamos mostrar al mundo los grandes tesoros de nuestra tierra, y el desarrollo integro y más ambicioso del Plan Especial del Casco Antiguo, con una reforma de este que nos permita mostrar con un máximo esplendor nuestra monumentalidad y que nuestra ciudad antigua merece.
Otra de las actuaciones primordiales para esta ciudad es el soterramiento –creo que es la mejor opción por motivos que explicaré en un próximo artículo-, el integral sería el más coherente, pero si se ha conseguido el de las vías convencionales, con el ministerio ofreciéndonos un protocolo que incluye la creación del PAET, la parada del AVE y de trenes de largo recorrido; llamo a nuestros representantes a dejar atrás el pasado y partidismos, y luchar todos juntos por conseguir la necesaria integración del ferrocarril.
No podemos perder la oportunidad de contar con una estación intermodal de cercanías, regionales y autobuses en el huerto real, situada en el mismo borde de la ciudad, junto al foco de población –la experiencia de otras poblaciones nos ha demostrado que los servicios de cercanías y regionales no funcionan lejos del foco poblacional- y con una accesibilidad potencial muy grande.
Estas actuaciones unidas a otras de menor entidad son más primordiales que la restauración de la Plaza de toros porque nos van a permitir crear mucha más riqueza económica y social.
Ahora se nos plantea una problemática importante, estas actuaciones son costosas y desgraciadamente Villena no es una de las niñas mimadas de la Generalitat, así que según mi opinión deberíamos jerarquizar, pues dudo que la restauración de la Plaza de toros no pase factura respecto a otras.
Pero esta es mi opinión y lo que esta claro es que en su momento una mayoría en Villena eligió seguir otro camino votando la opción del Partido Popular, y un alto porcentaje de esos votantes eligieron esa opción porque querían que la plaza que vieron en ese video fuera una realidad y que fuera una realidad pagada íntegramente por la Generalitat como prometió Don Francisco Camps en ese magnífico discurso que pronunció en el patio del festero durante la campaña electoral de las pasadas municipales y autonómicas. Y ahora nos encontramos con que el Consell ratifica el convenio con el ayuntamiento –incluso antes que el propio ayuntamiento- para la rehabilitación de la plaza de toros, un convenio que contempla una co-financiación y “en la medida de las posibilidades presupuestarias” de la Generalitat. Pues permítanme que les diga que lo llevamos claro, somos la comunidad con mas deuda por habitante de toda España, más de 2600€ por persona, y la Generalitat tiene créditos pendientes que estarán pagando los gobiernos valencianos durante los próximos 30 años. Así que las posibilidades presupuestarias de la Generalitat son reducidas, a lo que hay que añadir que el señor Camps prometió durante la campaña todo tipo de proyectos icono por toda la geografía valenciana, y vuelvo a incidir que Villena no se ha caracterizado por ser una ciudad que se mime desde Valencia.
Desde aquí hago un llamamiento a los Villeneros para que, y perdónenme la expresión, “no nos la vuelvan a meter”, y digo vuelvo, porque haciendo un ejercicio de memoria me traslado a la Plaza de las Malvas durante la campaña electoral del 95 donde el entonces candidato Don Eduardo Zaplana en otro magnifico discurso, nos prometió construir un Hospital si ganaba las elecciones. El Partido Popular gano esas elecciones y después de 13 años en Villena no se ha construido ningún Hospital. En su momento la excusa fue por motivos demográficos y la Generalitat se saco de la chistera el Centro Sanitario Integrado, único en su especie y que fue ideado en exclusiva para nuestra ciudad. Y Villena calló.
Años después me llevo la sorpresa de la ampliación del Hospital General de Elda en 168 camas debido al déficit de estas en nuestra área sanitaria. Pues para serles sincero tuve en mi interior un sentimiento de rabia; rabia de pensar que una vez más había ocurrido, otra vez Villena no contaba y Villena callaba. Y aun me sigo haciendo la pregunta de por qué esas 168 habitaciones no forman parte de nuestro Hospital prometido.
Así que os pido que esta vez no callemos y que exijamos que Valencia cumpla con lo prometido.
Primero me gustaría decir que la idea de restauración del actual equipo de gobierno me agrada, contempla una plaza de toros moderna, funcional y muy espectacular. Representa el nacimiento de un nuevo icono para nuestra ciudad.
Segundo dar la enhorabuena –con un poco de retraso- a los ideólogos y publicistas de la campaña electoral del Partido Popular del pasado 27M, en esta ciudad jamás se había visto una campaña de Marketing de tanta eficacia y calidad. El famoso video de la plaza de toros es una muestra fehaciente de la capacidad de poder de fascinación y convencimiento de una buena campaña publicitaria y con un diseño gráfico del video sobresaliente. En definitiva una repetición del patrón utilizado durante los últimos años por el PP Levantino, coronar su programa electoral con proyectos icono, proyectos faraónicos de costes altísimos que no dudo que tengan su utilidad pero si dudo que su coste de oportunidad y su posición preferencial en la jerarquía de proyectos sean los adecuados. Este es el caso de Villena, es decir, nunca dudaré que la idea actual de restauración de la plaza –déjenme que incida en la palabra idea, porque actualmente no existe ningún proyecto concreto que siga las pautas que define la ley de proyectos- vaya a ser positiva para nuestra ciudad, al contrario la restauración de la plaza de toros traerá una riqueza a corto y medio plazo y pondremos en valor un bien patrimonial con un potencial inmenso si se realiza una buena y eficiente gestión de ella. Pero mi opinión, después de una ardua reflexión, es que nuestra ciudad tiene una serie de carencias y necesidades primordiales a las que se debería atender antes que un megaproyecto que en la mayoría de campos que nos han querido vender ya existen instalaciones para poder realizarlos. Ya tenemos un precioso Pabellón Cubierto con una calidad funcional y capacidad aceptable para practicar eventos deportivos de una mayor índole -refiriéndome a los partidos de Tenis y al Freestyle que se muestran en el video-, existen un fantástico recinto ferial infrautilizado para mi gusto en el cuál se podrían dar cabida las ferias que nos quieren vender, con una mayor capacidad de suelo ofrecido –los metros de superficie que nos puede ofrecer el aro de la plaza es irrisoria- y de servicios –la Feria del Campo es un buen ejemplo de que con una pequeña infraestructura se puede hacer una feria competente y con garantías-. Y tenemos instalaciones como los campos de fútbol del polideportivo para acoger conciertos de grandes masas –y recuerdo que en Villena al cabo del año solo se suele realizar uno de este tipo de acontecimientos-.
Pero lo que más gracia me hace es que el maravilloso video no muestra la actividad que no se puede realizar y por la que se construyo originalmente el edificio, acoger eventos taurinos. Una acción sublime, la fiesta nacional y la violencia anexa a ella ya no venden en la sociedad actual y por tanto no dan votos, y para redondear bautizan al conjunto como “La Plaza” olvidándose la parte que no les interesa; vuelvo a incidir en lo de sublime.
Villena necesita actuaciones que dinamicen el tejido productivo y económico, grandes actuaciones como el puerto seco y el parque empresarial y logístico de Bulilla proyectados por el GTP (Ente gestor de la red de transportes y puertos de la Generalitat) unido a la creación de nuevos polígonos como el de “Casa del padre”, deben promover la creación y diversificación de nuestro tejido productivo; diversificación en la que el turismo de interior debe ser una de nuestras bazas, Villena por historia y monumentalidad tiene un potencial que no tiene ninguna de las ciudades del interior de Alicante. La construcción del gran museo de la ciudad donde podamos mostrar al mundo los grandes tesoros de nuestra tierra, y el desarrollo integro y más ambicioso del Plan Especial del Casco Antiguo, con una reforma de este que nos permita mostrar con un máximo esplendor nuestra monumentalidad y que nuestra ciudad antigua merece.
Otra de las actuaciones primordiales para esta ciudad es el soterramiento –creo que es la mejor opción por motivos que explicaré en un próximo artículo-, el integral sería el más coherente, pero si se ha conseguido el de las vías convencionales, con el ministerio ofreciéndonos un protocolo que incluye la creación del PAET, la parada del AVE y de trenes de largo recorrido; llamo a nuestros representantes a dejar atrás el pasado y partidismos, y luchar todos juntos por conseguir la necesaria integración del ferrocarril.
No podemos perder la oportunidad de contar con una estación intermodal de cercanías, regionales y autobuses en el huerto real, situada en el mismo borde de la ciudad, junto al foco de población –la experiencia de otras poblaciones nos ha demostrado que los servicios de cercanías y regionales no funcionan lejos del foco poblacional- y con una accesibilidad potencial muy grande.
Estas actuaciones unidas a otras de menor entidad son más primordiales que la restauración de la Plaza de toros porque nos van a permitir crear mucha más riqueza económica y social.
Ahora se nos plantea una problemática importante, estas actuaciones son costosas y desgraciadamente Villena no es una de las niñas mimadas de la Generalitat, así que según mi opinión deberíamos jerarquizar, pues dudo que la restauración de la Plaza de toros no pase factura respecto a otras.
Pero esta es mi opinión y lo que esta claro es que en su momento una mayoría en Villena eligió seguir otro camino votando la opción del Partido Popular, y un alto porcentaje de esos votantes eligieron esa opción porque querían que la plaza que vieron en ese video fuera una realidad y que fuera una realidad pagada íntegramente por la Generalitat como prometió Don Francisco Camps en ese magnífico discurso que pronunció en el patio del festero durante la campaña electoral de las pasadas municipales y autonómicas. Y ahora nos encontramos con que el Consell ratifica el convenio con el ayuntamiento –incluso antes que el propio ayuntamiento- para la rehabilitación de la plaza de toros, un convenio que contempla una co-financiación y “en la medida de las posibilidades presupuestarias” de la Generalitat. Pues permítanme que les diga que lo llevamos claro, somos la comunidad con mas deuda por habitante de toda España, más de 2600€ por persona, y la Generalitat tiene créditos pendientes que estarán pagando los gobiernos valencianos durante los próximos 30 años. Así que las posibilidades presupuestarias de la Generalitat son reducidas, a lo que hay que añadir que el señor Camps prometió durante la campaña todo tipo de proyectos icono por toda la geografía valenciana, y vuelvo a incidir que Villena no se ha caracterizado por ser una ciudad que se mime desde Valencia.
Desde aquí hago un llamamiento a los Villeneros para que, y perdónenme la expresión, “no nos la vuelvan a meter”, y digo vuelvo, porque haciendo un ejercicio de memoria me traslado a la Plaza de las Malvas durante la campaña electoral del 95 donde el entonces candidato Don Eduardo Zaplana en otro magnifico discurso, nos prometió construir un Hospital si ganaba las elecciones. El Partido Popular gano esas elecciones y después de 13 años en Villena no se ha construido ningún Hospital. En su momento la excusa fue por motivos demográficos y la Generalitat se saco de la chistera el Centro Sanitario Integrado, único en su especie y que fue ideado en exclusiva para nuestra ciudad. Y Villena calló.
Años después me llevo la sorpresa de la ampliación del Hospital General de Elda en 168 camas debido al déficit de estas en nuestra área sanitaria. Pues para serles sincero tuve en mi interior un sentimiento de rabia; rabia de pensar que una vez más había ocurrido, otra vez Villena no contaba y Villena callaba. Y aun me sigo haciendo la pregunta de por qué esas 168 habitaciones no forman parte de nuestro Hospital prometido.
Así que os pido que esta vez no callemos y que exijamos que Valencia cumpla con lo prometido.
JA ESTÀ BÉ (publicado el 23-5-07)
Este artículo es una llamada a la ciudadanía para que el 27 de Mayo vaya a votar y consigamos apartar a Camps y al Partido Popular del poder de la Generalitat por que después de 12 años ya está bien.
Ya está bien de tener que soportar luchas internas dentro del seno del partido popular entre Zaplanistas y Campistas. Estos juegan irresponsablemente con los intereses de los valencianos como si la generalitat fuese un tablero de juego y los cargos de responsabilidad, partes del tablero a repartir. Estas luchan internas perjudican claramente a la provincia de Alicante a la hora de plantear proyectos e inversiones en la provincia debido al claro “Zaplanismo” del señor Ripoll, presidente de la diputación -claro el ejemplo del proyecto de la casa del mediterráneo propuesto por Zapatero, y que a pesar de su posterior rectificación, el consell optaba por llevarlo a cabo en Valencia; una clara discriminación que se ha vivido en Alicante durante estos últimos 4 años-.
Luchas internas que se reproducen hasta en época electoral, como en el mitin del Sábado de Zaplana en Altea, al que acudió Ripoll y en el que el ex-presidente de la generalitat eludió dar su apoyo a Camps y en cambio se oyeron gritos de apoyo al nuevo presidente francés Sarkocy.
Ya está bien de los presuntos casos de corrupción, el caso Terra Mítica, el caso IVEX, los sobrecostes de CIEGSA, Fabra, Alperi, Medina, Hernández Mateo y más imputados populares que vuelven a presentarse en estas elecciones. Son ya suficientes casos de corrupción dentro del PP y todos con la permisividad y pasividad de Camps.
Ya está bien de abusos urbanísticos, especulación y deterioro de nuestro territorio. Hay planes urbanísticos en conselleria para construir más de 60 millones de m2. El PP esta permitiendo y apoyando que nuestra tierra se convierta en un mar de ladrillo y hormigón. Con el beneficio de unos pocos y el perjuicio de todos los valencianos. Prometieron hace 4 años que construirían 400.000 VPO para esta legislatura y han construido 75.000. Incluso la nueva Ley Urbanística Valenciana ha sido declarada ilegal por la UE y esta en manos de la justicia europea. No recibieron a los eurodiputados que visitaron la comunidad para comprobar la problemática desde el terreno argumentando una nueva falacia, la conspiración europea contra la comunidad; eso de la conspiración me suena de algo. El consell ha promovido el desarrollo urbanístico usando el pretexto del crecimiento económico y ha ignorado durante estos años lo que realmente necesitamos para crecer, nuestra industria. Esta necesita un verdadero impulso para salir de las crisis de los diferentes sectores e invertir en I+D+I para poder competir con garantías en el mercado internacional.
Ya está bien de utilizar la problemática del agua en bien de sus intereses electorales. Rechazan el nuevo trasvase del Júcar cuando la comisión europea ha concedido 120 millones de euros de subvención, 40 millones más que para el trasvase inicial. Se quejan de que el gobierno central no hace lo suficiente para que la comunidad tenga agua, y al mismo tiempo impiden que comiencen las obras de la desaladora de Torrevieja y aprueban planes urbanísticos que no están apoyados por sus correspondientes cuencas hidrográficas las cuáles no pueden asegurarles el abastecimiento de agua.
Ya está bien de proyectos faraónicos, que con la excusa de dar proyección internacional y de traer riqueza y puestos de trabajo a nuestra comunidad nos están hipotecando. Ahora mismo somos la comunidad con mas deuda por habitante de toda España, más de 2600€ por persona. Existe una deuda de 22000 millones de € y durante esta legislatura se han pedido créditos que estarán pagando los gobiernos de la generalitat durante los próximos 30 años. Terra Mítica, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la Ciudad de la Luz, la Copa América, la visita del Papa… son proyectos emblemáticos, pero son proyectos elitistas que al fin al cabo tienden a beneficiar al sector empresarial y no a la mayoría de los valencianos – con los 300 millones de € que costo el Palau de les Arts, se podrían haber construido 500 auditorios en nuestras poblaciones- Este tipo de proyectos tienen su sentido, si se compaginan con unos servicios públicos adecuados y de calidad; crecimiento económico con el consiguiente aumento de bienestar de la población. Pero durante 12 años los gobiernos del PP han gastado cantidades ingentes del presupuesto que solo repercuten en un bienestar superficial y superfluo de la población y en un deterioro sistemático de los servicios públicos. Son proyectos que venden muy bien y que dan el voto fácil. Pero ya es hora que los valencianos sintamos que nuestros impuestos repercuten en nosotros mismos.
Ya está bien de debilitamiento y deterioro de los servicios públicos. En estos momentos hay más de 1000 barracones en los colegios e institutos dependientes de la consellería de Educación. La enseñanza pública y laica esta siendo discriminada respecto a la enseñanza concertada y privada –un ejemplo claro; en estos momentos existe un conflicto entre los sindicatos de la escuela pública y los de enseñanza privada en el marco de el Consejo Escolar Valenciano , porque conselleria ha asignado con toda celeridad y justamente antes de las elecciones los conciertos presupuestarios de bachillerato de estas últimas, ignorando la legislación vigente que dice que estos deben ser consultados y negociados dentro del consejo. Los sindicatos de la enseñanza pública se quejan de que consellería se retrasa en sus pagos a las escuelas e institutos públicos y que puede acarrear despidos por falta de alumnado que se haya dirigido a la enseñanza privada-. Todo esto unido a las docenas de proyectos de construcción y rehabilitación de colegios e institutos que siguen en el papel.
Ya está bien del deterioro y privatización de la sanidad pública. De la falta de infraestructuras, de personal y de equipamiento de los centros valencianos. De su privatización con la adjudicación de la gestión del hospital de la Ribera a una empresa privada y las intenciones de privatización de los nuevos hospitales en proyecto. Además de la privatización de los parking públicos de varios hospitales como los de Alicante y la Villajosoya. Solo un dato, somos la comunidad española con menos camas hospitalarias por cada mil habitantes, 2,71 camas.
Ya está bien de la desidia e irresponsabilidad con que tratan los transportes públicos, a la falta de austeridad, y a la falta de inversiones y mantenimiento entorno a FGV -74 siniestros en 4 años-. No olvidemos el accidente del metro de valencia y a los 41 muertos que se produjeron. No olvidemos que nadie dimitió por ese accidente. Y lo más importante que con una simple baliza con un valor de 3500€ se hubiera evitado el accidente.
Ya está bien de la inexistencia de políticas sociales en nuestra comunidad.
Ya está bien del estrangulamiento de la cultura.
Ya está bien de la manipulación de Canal Nou.
Ya está bien del chantaje de la Formula Uno.
Prometen y prometen, pero a mi ya no me engañan. Han tenido 12 años para hacerlo, no creo que vayan hacerlo ahora. La abstención es el verdadero aliado del PP, así que suplico a todos los valencianos que vayan a votar el 27M, por que ya está bien.
Ya está bien de tener que soportar luchas internas dentro del seno del partido popular entre Zaplanistas y Campistas. Estos juegan irresponsablemente con los intereses de los valencianos como si la generalitat fuese un tablero de juego y los cargos de responsabilidad, partes del tablero a repartir. Estas luchan internas perjudican claramente a la provincia de Alicante a la hora de plantear proyectos e inversiones en la provincia debido al claro “Zaplanismo” del señor Ripoll, presidente de la diputación -claro el ejemplo del proyecto de la casa del mediterráneo propuesto por Zapatero, y que a pesar de su posterior rectificación, el consell optaba por llevarlo a cabo en Valencia; una clara discriminación que se ha vivido en Alicante durante estos últimos 4 años-.
Luchas internas que se reproducen hasta en época electoral, como en el mitin del Sábado de Zaplana en Altea, al que acudió Ripoll y en el que el ex-presidente de la generalitat eludió dar su apoyo a Camps y en cambio se oyeron gritos de apoyo al nuevo presidente francés Sarkocy.
Ya está bien de los presuntos casos de corrupción, el caso Terra Mítica, el caso IVEX, los sobrecostes de CIEGSA, Fabra, Alperi, Medina, Hernández Mateo y más imputados populares que vuelven a presentarse en estas elecciones. Son ya suficientes casos de corrupción dentro del PP y todos con la permisividad y pasividad de Camps.
Ya está bien de abusos urbanísticos, especulación y deterioro de nuestro territorio. Hay planes urbanísticos en conselleria para construir más de 60 millones de m2. El PP esta permitiendo y apoyando que nuestra tierra se convierta en un mar de ladrillo y hormigón. Con el beneficio de unos pocos y el perjuicio de todos los valencianos. Prometieron hace 4 años que construirían 400.000 VPO para esta legislatura y han construido 75.000. Incluso la nueva Ley Urbanística Valenciana ha sido declarada ilegal por la UE y esta en manos de la justicia europea. No recibieron a los eurodiputados que visitaron la comunidad para comprobar la problemática desde el terreno argumentando una nueva falacia, la conspiración europea contra la comunidad; eso de la conspiración me suena de algo. El consell ha promovido el desarrollo urbanístico usando el pretexto del crecimiento económico y ha ignorado durante estos años lo que realmente necesitamos para crecer, nuestra industria. Esta necesita un verdadero impulso para salir de las crisis de los diferentes sectores e invertir en I+D+I para poder competir con garantías en el mercado internacional.
Ya está bien de utilizar la problemática del agua en bien de sus intereses electorales. Rechazan el nuevo trasvase del Júcar cuando la comisión europea ha concedido 120 millones de euros de subvención, 40 millones más que para el trasvase inicial. Se quejan de que el gobierno central no hace lo suficiente para que la comunidad tenga agua, y al mismo tiempo impiden que comiencen las obras de la desaladora de Torrevieja y aprueban planes urbanísticos que no están apoyados por sus correspondientes cuencas hidrográficas las cuáles no pueden asegurarles el abastecimiento de agua.
Ya está bien de proyectos faraónicos, que con la excusa de dar proyección internacional y de traer riqueza y puestos de trabajo a nuestra comunidad nos están hipotecando. Ahora mismo somos la comunidad con mas deuda por habitante de toda España, más de 2600€ por persona. Existe una deuda de 22000 millones de € y durante esta legislatura se han pedido créditos que estarán pagando los gobiernos de la generalitat durante los próximos 30 años. Terra Mítica, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la Ciudad de la Luz, la Copa América, la visita del Papa… son proyectos emblemáticos, pero son proyectos elitistas que al fin al cabo tienden a beneficiar al sector empresarial y no a la mayoría de los valencianos – con los 300 millones de € que costo el Palau de les Arts, se podrían haber construido 500 auditorios en nuestras poblaciones- Este tipo de proyectos tienen su sentido, si se compaginan con unos servicios públicos adecuados y de calidad; crecimiento económico con el consiguiente aumento de bienestar de la población. Pero durante 12 años los gobiernos del PP han gastado cantidades ingentes del presupuesto que solo repercuten en un bienestar superficial y superfluo de la población y en un deterioro sistemático de los servicios públicos. Son proyectos que venden muy bien y que dan el voto fácil. Pero ya es hora que los valencianos sintamos que nuestros impuestos repercuten en nosotros mismos.
Ya está bien de debilitamiento y deterioro de los servicios públicos. En estos momentos hay más de 1000 barracones en los colegios e institutos dependientes de la consellería de Educación. La enseñanza pública y laica esta siendo discriminada respecto a la enseñanza concertada y privada –un ejemplo claro; en estos momentos existe un conflicto entre los sindicatos de la escuela pública y los de enseñanza privada en el marco de el Consejo Escolar Valenciano , porque conselleria ha asignado con toda celeridad y justamente antes de las elecciones los conciertos presupuestarios de bachillerato de estas últimas, ignorando la legislación vigente que dice que estos deben ser consultados y negociados dentro del consejo. Los sindicatos de la enseñanza pública se quejan de que consellería se retrasa en sus pagos a las escuelas e institutos públicos y que puede acarrear despidos por falta de alumnado que se haya dirigido a la enseñanza privada-. Todo esto unido a las docenas de proyectos de construcción y rehabilitación de colegios e institutos que siguen en el papel.
Ya está bien del deterioro y privatización de la sanidad pública. De la falta de infraestructuras, de personal y de equipamiento de los centros valencianos. De su privatización con la adjudicación de la gestión del hospital de la Ribera a una empresa privada y las intenciones de privatización de los nuevos hospitales en proyecto. Además de la privatización de los parking públicos de varios hospitales como los de Alicante y la Villajosoya. Solo un dato, somos la comunidad española con menos camas hospitalarias por cada mil habitantes, 2,71 camas.
Ya está bien de la desidia e irresponsabilidad con que tratan los transportes públicos, a la falta de austeridad, y a la falta de inversiones y mantenimiento entorno a FGV -74 siniestros en 4 años-. No olvidemos el accidente del metro de valencia y a los 41 muertos que se produjeron. No olvidemos que nadie dimitió por ese accidente. Y lo más importante que con una simple baliza con un valor de 3500€ se hubiera evitado el accidente.
Ya está bien de la inexistencia de políticas sociales en nuestra comunidad.
Ya está bien del estrangulamiento de la cultura.
Ya está bien de la manipulación de Canal Nou.
Ya está bien del chantaje de la Formula Uno.
Prometen y prometen, pero a mi ya no me engañan. Han tenido 12 años para hacerlo, no creo que vayan hacerlo ahora. La abstención es el verdadero aliado del PP, así que suplico a todos los valencianos que vayan a votar el 27M, por que ya está bien.
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